Tan sólo unas horas después de la toma de posesión de Barack Obama, miles de activistas de todo el país se darán cita en Washington para empezar las negociaciones y los eventos públicos en pro de una reforma migratoria justa e incluyente.
Los grupos que participarán en el evento, entre los cuales figuran las asociaciones de organizaciones como la Alianza Nacional de Comunidades Caribeñas y Latinoamericanas (NALAAC) y el Movimiento por una Reforma Migratoria Justa (FIRM), han establecido algunos parámetros mínimos para la aprobación de dicha reforma: un camino a la ciudadanía para los inmigrantes indocumentados en el país; alto a las redadas y deportaciones; resolución de los casos de ajuste de estatus migratorio y reunificación familiar, entre otros.
Sin embargo, en la coyuntura en la que arriba la administración Obama, esta reforma podría no ser el asunto más urgente por resolver para el nuevo gobierno. En ese caso, ¿cuáles son los otras opciones en materia migratoria?
"Creo que detener las redadas y una moratoria a las deportaciones puede ser una medida aceptable, utilizando los mismos criterios que han operado en los sistemas de inmigración para la reunificación familiar", considera Octavio Pescador, académico de UCLA. "Esto daría un mensaje político y es una medida que se puede tomar de inmediato".
Otra medida que puede ser aprobada es el DreamAct, la propuesta legislativa que regularizaría el estatus migratorio de los jóvenes que llegaron a Estados Unidos indocumentados siendo menores de edad, siempre que cumplan algunos requisitos.
"Eso sería una ventana de oportunidad para los inmigrantes y legislativamente es lo más viable, porque es lo que menos ruido hace", señala Pescador.





