Hola
Recientemente fui a cenar y cuando llegué a la casa me di cuenta de algo terrible: ¡había dejado el celular en el restaurante! Llamé rápidamente a mi móvil (gracias a Dios me acordaba del número, el único que me sé de memoria), pero no recibí respuesta. Me subí velozmente al auto para ir a rescatar mi preciado tesoro. ¡Los minutos de camino se me hicieron una eternidad! Solo pensar que podía perder mi teléfono, mis contactos, mis fotos… me causaba una ansiedad terrible. De momento, me detuve y pensé: ¿Cuál es el drama? ¿Acaso he perdido un brazo o una pierna? ¡¡Es tan solo un teléfono!!
Me di cuenta de que yo también puedo ser víctima de un mal que aqueja a millones: la dependencia de un aparato electrónico. No está mal servirse de la tecnología para facilitarnos la vida, pero muchas veces la convertimos en el centro de nuestras actividades. Un estudio demostró recientemente que el 25% de las personas contestan su celular hasta ¡en medio de la intimidad!
Y no hace mucho salíamos a socializar para conocer amigos y encontrar pareja… hoy pedimos los amigos en Facebook y buscamos el amor por internet. Hay gente verdaderamente adicta a la tecnología así como otros lo están al juego o al alcohol. ¿Estás tú a punto de caer en eso y ni te has dado cuenta? Examina tu actitud y mira si ya no lees nada con tal de estar navegando en internet, o si el uso excesivo de la computadora ha afectado tu relación amorosa o tu trabajo.
Recientemente fui a cenar y cuando llegué a la casa me di cuenta de algo terrible: ¡había dejado el celular en el restaurante! Llamé rápidamente a mi móvil (gracias a Dios me acordaba del número, el único que me sé de memoria), pero no recibí respuesta. Me subí velozmente al auto para ir a rescatar mi preciado tesoro. ¡Los minutos de camino se me hicieron una eternidad! Solo pensar que podía perder mi teléfono, mis contactos, mis fotos… me causaba una ansiedad terrible. De momento, me detuve y pensé: ¿Cuál es el drama? ¿Acaso he perdido un brazo o una pierna? ¡¡Es tan solo un teléfono!!
Me di cuenta de que yo también puedo ser víctima de un mal que aqueja a millones: la dependencia de un aparato electrónico. No está mal servirse de la tecnología para facilitarnos la vida, pero muchas veces la convertimos en el centro de nuestras actividades. Un estudio demostró recientemente que el 25% de las personas contestan su celular hasta ¡en medio de la intimidad!
Y no hace mucho salíamos a socializar para conocer amigos y encontrar pareja… hoy pedimos los amigos en Facebook y buscamos el amor por internet. Hay gente verdaderamente adicta a la tecnología así como otros lo están al juego o al alcohol. ¿Estás tú a punto de caer en eso y ni te has dado cuenta? Examina tu actitud y mira si ya no lees nada con tal de estar navegando en internet, o si el uso excesivo de la computadora ha afectado tu relación amorosa o tu trabajo.