La influenza porcina se transmite de persona a persona, generalmente a través de gotas de saliva que un enfermo expulsa al toser y estornudar. También puede propagarse al saludar de mano o beso a una persona enferma. El uso de cubrebocas se recomienda como medida de prevención en caso de acudir a lugares donde se presuma la existencia de enfermos.
Los síntomas
n Fiebre alta de inicio súbito, generalmente superior a 102°F (39°C)
n Dolor de cabeza
n Congestión nasal
n Tos
n Ardor y/o dolor de garganta
n Náuseas, vómito y diarrea
n Dolor muscular y de articulaciones
Si usted padece los síntomas descritos arriba no vaya a trabajar o a la escuela y visite a su médico para recibir tratamiento. Reportar estos padecimientos no significa necesariamente que usted haya contraído la influenza porcina, pero sí es conveniente realizarse una revisión médica para, en su caso, recibir el tratamiento oportuno. En la gran mayoría de los pacientes, la influenza porcina es curable con medicamentos antivirales y otros cuidados.






