Noviembre es el mes de la diabetes y empezó con malas noticias, ya que está aumentando rápidamente en los Estados Unidos con un total de 11.3% de adultos diagnosticados en el primer trimestre del 2009.

Estos datos publicados por Gallup denotan un aumento del 10.4% comparado con el primer trimestre del año pasado. Esto significa que cerca de 26 millones de estadounidenses tienen diabetes y se estima que más de 37 millones serán diabéticos para el año 2015.

No es coincidencia que la tasa de obesidad también esté en aumento en el país, y que la mayoría de las personas encuestadas por Gallup hayan confesado que no hacen ejercicio por un mínimo de media hora al día.

Los hispanos, estamos predispuestos genéticamente a desarrollar diabetes. Esta es una señal de alerta para tomar medidas de prevención: perder peso, aprender a comer sanamente y hacer del ejercicio parte de la rutina diaria. Es fácil si se piensa como un compromiso con la salud.

Los niños y la vacuna

La influenza o gripe no son lo mismo que un resfriado común.

Muchos tienden a confundir estas dos enfermedades. La influenza es una infección viral que ataca especialmente durante el otoño y el invierno, y que, según el CDC (Centro de Control de Enfermedades) cada año envía a 20 mil niños menores de 5 años al hospital. Por eso, es importante que toda la familia se vacune contra la influenza.

Los niños menores de cinco años deben ser los primeros por ser más vulnerables, especialmente si padecen de condiciones crónicas como asma, diabetes juvenil, problemas del corazón, los pulmones o los riñones. Usted como adulto, debe vacunarse también especialmente si convive o pasa mucho tiempo con niños, ya que los puede contagiar fácilmente.