Falta poco para concluir el año escolar y las muchachas que se gradúan de secundaria este año llevan semanas alborotadas comprando revistas de moda para seleccionar el estilo y color del vestido que llevarán en la fiesta de graduación, conocida en inglés como senior prom.
A toda costa, todas desean lucir regias en el baile esperado, para tomarse las fotos obligatorias a brazos de sus galanes.
"Todas buscan vestidos con diseños modernos", dijo a La Opinión la modista María Zacarías, de la tienda Loly’s Bridal, que desde hace más de dos décadas sirve a la comunidad de Huntington Park.
Carlos Salinas, propietario del almacén Danniela’s Bridal de Santa Fe Springs, explicó por su parte que la moda de vestidos para la temporada del Prom 2009 está marcada por el clásico corte strapless y del cuello en "V", con tirantes delicados que van o no adornados con pedrería.
"Como en todas las generaciones, las chicas de hoy buscan lucir glamorosas en la fiesta y estos dos estilos se prestan cualquier diseño con falda recta tallada al cuerpo o en A", dice el empresario.
El vestido negro sigue siendo el favorito de las chicas que buscan elegancia y hacer un gasto práctico.
De acuerdo con Salinas, los tonos morado berenjena, gris, dorado opaco, café, burgundy y turquesa son otros de los colores que siguen en boga, pero con un toque de visos platinados.
Los vestidos en tonos encendidos, como el amarillo, anaranjado, verde limón opaco y fuschia están siendo seleccionados más que todo por las de piel morena.
Si bien es cierto que los vestidos de falda larga son los preferidos de la noche, las graduandas de 2009 están seleccionando más que todo los que caen a la altura de la media pierna.
"Creemos que esto se debe a la crisis económica que estamos viviendo. Las muchachas están en la búsqueda de un vestido que les sirva para otras ocasiones", dijo Salinas.
Ciertamente, ante la carencia de dinero, las chicas están buscando un vestido que cumpla con las tres "B": bueno, bonito y barato. Esto lo está comprobando en estos días la modista Zacarías, que dijo que son contadas las jovencitas que han ordenando un vestido hecho a la medida para esta temporada.
Esto es porque la industria de confeccionar ropa por orden y diseño directo del cliente está cambiando, según Salinas. La gente está seleccionando los vestidos que ya vienen listos y muchas tiendas de costura y alquiler de ropa de gala está usando ahora sus máquinas de cocer para ofrecer el servicio de alteraciones.
Zacarías dijo que está nueva tendencia está obligando a las costureras a bajar sus costos, algo que no les resulta redituable ante la competencia de los vestidos confeccionados en serie que se están vendiendo en las tiendas de alquiler de ropa para matrimonios, quinceañeras, fiesta de graduación y otros eventos especiales.
"La juventud de hoy está más que todo buscando precios. A la mayoría no les importa llegar a la fiesta y ver que otras muchachas llevan su mismo vestido, su mismo modelo", dijo la costurera.
Lo mismo está ocurriendo con los chicos. Según Zacarías, ellos están alquilando los esmoquin o tuxedos más económicos y comprando la típica camisa clásica que es más barata que las diseñadas en textiles de color.
"La moda en los muchachos sólo se está viendo en el tono del chaleco que va en coordinación con el traje de las chicas", dijo Salinas, añadiendo que la moda varonil de este año se ve también en la solapa del saco que viene más angosta que la usada en los años 80’s.