La imagen de livianas y sedosas cabelleras al viento es una de las más evocadoras para referir un estilo glamoroso y fashion en la mujer.
Frédéric Fekkai, uno de los nombres más reconocidos en el estilismo a nivel mundial, coincide con esta idea y considera que es una parte fundamental de la imagen femenina.
"El cabello no sólo es el mejor accesorio de la mujer, también es su más grande arma", afirma, en entrevista telefónica desde Manhattan, quien a lo largo de 20 años ha creado los looks de las mujeres más bellas del mundo.
Sus aportaciones se pueden apreciar en los circuitos de moda mundial, sobre todo en la Semana de la Moda de Nueva York, en donde ha colaborado con peinados para las colecciones de diseñadores como Diane von Furstenberg.
"Me enfoco en la imagen total cuando determino cuál es el mejor look para un cliente. Tomo en cuenta su personalidad y estilo de vida", agrega quien también aconseja a figuras de Hollywood y de la política.
"En un estilo debo lograr la sinergia para crear un único retrato personal de grandeza y es lo que considero la belleza total", asegura quien le cambió el look a Hilary Clinton en 1993.
Originario del Sur de Francia, Fekkai nació en Aix-en-Provence y pronto desarrolló su faceta artística.
Sin embargo, abandonó en el camino sus aspiraciones de escultor en París para trabajar con el afamado "coiffeur" Jacques Dessange.
A los 25 años, en 1982, emprendió una nueva etapa en Nueva York junto a Bruno Dessange, para posteriormente poner los cimientos de su forma particular de trabajar al abrir un salón en la prestigiosa tienda Bergdorf Goodman en 1989.
Reconocido por la naturalidad, elegancia y limpieza en sus cortes, Fekkai desarrolló un moderno método de estilismo que se enfoca en las propiedades individuales de cada cabellera.
"Para mí, todo gira alrededor del look que parece sin esfuerzo, en donde el cabello tiene textura y, aunque esté peinado de varias maneras, lo principal es su gran forma", explica.
"Cuando se trabaja el cabello hay que buscar que tenga peso, fluidez y estilo, que parezca deconstruido", añade sobre la visión que busca acabados naturales.
La expansión de un estilo
A lo largo de su trayectoria, Fekkai ha construido una marca de lujo que busca ser sinónimo del mejor cuidado capilar por medio de un sistema que comprende atención personalizada en sus salones y una gama de productos que hacen extensiva su visión.
"Desde el primer día de trabajo en el estilismo tuve claro que quería cambiar los salones, no me gustaba cómo eran y ahora tengo un concepto que gira alrededor de ello", apunta Fekkai.
Entre sus clientes se encuentran celebridades y otros profesionales de la peluquería, que se auxilian de sus formulaciones para crear peinados para las alfombras rojas.
Los productos están desarrollados por él mismo con altos estándares de calidad y están pensados para ofrecer respuestas a las necesidades de los distintos tipos de cabello.
Así, introduce nutrientes esenciales que prometen repararlo y rejuvenecerlo, además de artículos puntuales para cuidado avanzado, color, humectación, reparación, brillo y herramientas para estilizado, como cepillos y peines que son usados en todos sus salones de Estados Unidos.
La promesa de la línea de Fekkai, lanzada en 1995, son texturas agradables y refrescantes, además de aromas revitalizantes para las mujeres, aunque también posee una gama exclusiva para caballero, que ya está disponible en México a través de El Palacio de Hierro.
La imagen de livianas y sedosas cabelleras al viento es una de las más evocadoras para referir un estilo glamoroso y fashion en la mujer.
Frédéric Fekkai, uno de los nombres más reconocidos en el estilismo a nivel mundial, coincide con esta idea y considera que es una parte fundamental de la imagen femenina.
"El cabello no sólo es el mejor accesorio de la mujer, también es su más grande arma", afirma, en entrevista telefónica desde Manhattan, quien a lo largo de 20 años ha creado los looks de las mujeres más bellas del mundo.
Sus aportaciones se pueden apreciar en los circuitos de moda mundial, sobre todo en la Semana de la Moda de Nueva York, en donde ha colaborado con peinados para las colecciones de diseñadores como Diane von Furstenberg.
"Me enfoco en la imagen total cuando determino cuál es el mejor look para un cliente. Tomo en cuenta su personalidad y estilo de vida", agrega quien también aconseja a figuras de Hollywood y de la política.
"En un estilo debo lograr la sinergia para crear un único retrato personal de grandeza y es lo que considero la belleza total", asegura quien le cambió el look a Hilary Clinton en 1993.
Originario del Sur de Francia, Fekkai nació en Aix-en-Provence y pronto desarrolló su faceta artística.
Sin embargo, abandonó en el camino sus aspiraciones de escultor en París para trabajar con el afamado "coiffeur" Jacques Dessange.
A los 25 años, en 1982, emprendió una nueva etapa en Nueva York junto a Bruno Dessange, para posteriormente poner los cimientos de su forma particular de trabajar al abrir un salón en la prestigiosa tienda Bergdorf Goodman en 1989.