Los padres de menores con discapacidad intelectual ven a sus hijos como eternos niños, pero a la par de la discapacidad, existe un desarrollo sexual. Ignorar este aspecto tiene repercusiones negativas. [FOTO: Archivo/La Opinión]
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Si las personas con discapacidad severa quisieran saber cosas básicas sobre su sexualidad, tendrían que sacar cita quizá con años de anticipación para poder consultar a uno de los pocos expertos en discapacidad y sexualidad que existen.

La lista de espera aumentaría si se toma en cuenta el número total de personas con alguna discapacidad, 10 millones de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud.

"[En México] Sólo somos 13 personas formadas profesionalmente para atender a esta población", advierte Irene Torices, directora general del Grupo Educativo Interdisciplinario en Sexualidad Humana y Atención a la Discapacidad de México (GEISHAD).

Selma González, psicóloga del Programa de Sexualidad Humana de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), indica que atender la sexualidad de las personas con discapacidad requiere una capacitación muy especializada, así que no es raro que este sector esté totalmente abandonado.

Una de las principales razones de la falta de expertos es que se cree que quienes tienen alguna discapacidad son seres asexuales, por ello la atención que reciben se centra en la rehabilitación de su discapacidad, coinciden sexólogos.

"Los papás de las personas con discapacidad intelectual ven a sus hijos como eternos niños, pero deben saber que a la par de la discapacidad tienen un desarrollo sexual", señala Sergio Hernández, asesor técnico pedagógico de la Dirección de Educación Especial de la SEP.

Tierra de nadie

Según la Guía didáctica para la promoción de la sexualidad de personas con discapacidad, coordinada por Irene Torices y publicada por GEISHAD, en México no existen modelos de intervención educativa para tratar el tema de la sexualidad en personas que viven con alguna discapacidad.

En consecuencia, no cuentan con información básica, como en qué consiste la respuesta sexual femenina, cuáles son las infecciones de transmisión sexual, cuáles son los métodos anticonceptivos, cómo puede afectar la discapacidad a la sexualidad o qué conductas sexuales pueden ser públicas y cuáles privadas.

González asegura que incluso carecen de información tan fundamental como la llegada de la menstruación y los cuidados de higiene que esto implica; tampoco se les enseña a cuidar su cuerpo, aceptarlo y sentir afecto por él.

Para la familia es la escuela quien debe asumir la responsabilidad sobre la educación de la sexualidad, mientras que la escuela igualmente considera que es a la familia a quien corresponde esta formación.

"Queda entonces en ‘tierra de nadie’, cuando lo necesario es que ambas —familia y escuela— comprendan el papel que les corresponde en esta labor", refiere la guía de GEISHAD.

La falta de educación hace a esta población mucho más vulnerable al abuso sexual y al embarazo no deseado, advierte Hernández.

"Eso sin contar que la carencia de oportunidades de ejercer su sexualidad daña sus afectos, emociones, sentimientos", subraya.

Represión

Lejos de educar, en la casa y en la escuela las personas con discapacidad son reprimidas y castigadas si manifiestan alguna expresión de su sexualidad e incluso se les impide establecer relaciones de pareja. Los padres tratan de desalentar en sus hijos cualquier muestra de interés por alguien e intentan convencerlos de que es mejor tener sólo amigos.

"Una de las principales razones por la que los padres se oponen a que tengan pareja es el temor de que en algún momento escapen de su control y practiquen relaciones coitales que pueden traer como consecuencia embarazos no deseados", se indica en la guía de GEISHAD. Por ello, muchos deciden someterlos a un método de anticoncepción permanente sin su consentimiento, asegura Torices, quien considera que las personas con discapacidad tienen derecho al consentimiento informado.

Ante la carencia de especialistas, Hernández aconseja buscar información en libros e instituciones que trabajan con este sector de la población.