Lo más rico de los ravioles es el relleno. Foto: Agencia Reforma
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En un raviol lo de adentro es lo que cuenta, de hecho el nombre se le asigna a lo que va en el interior de la pasta y no a la pasta misma, según Bill Buford en su libro Calor, quien cuenta que en algunos lugares de Italia se sirve el ravioli nudi, bolitas de relleno que no se cubren y que mantienen la consistencia masuda.

Sin embargo, la idea de un raviol surge como una pasta que envuelve y por lo tanto tiene un papel importante en la preparación.

Zahie Téllez, chef ejecutiva de Salotto explica que su consistencia debe ser suave, el sabor casi nulo y funcionar como complemento de los ingredientes que se ponen dentro de ella, igual a una torta, incluso hay una forma de raviol que se llama tortellini (tortita en italiano).

El objetivo principal de este platillo es hacer algo rápido y sencillo, por lo tanto las mezclas no deben ser muy elaboradas y las salsas muy básicas, como la de jitomate.

La facilidad para prepararlos, el ser un platillo completo y el poco tiempo que requieren es lo que hace a este popular platillo italiano uno de los más comunes en todo el mundo.

La pasta perfecta