Unos 10 minutos de meditación a diario no ayuda a ver las cosas con diferente perspectiva. Archivo
1/1

Por donde quiera que vamos escuchamos: "Estoy tan cansada", "No tengo energías ni motivación", "No tengo tiempo para descansar o hacer nada divertido porque tengo tanto que hacer", "El estrés me está matando".

Lo cierto es que nos hemos convertido en "hacedores humanos" en vez de "seres humanos". Hacemos tanto que se nos ha olvidado ser. Se nos ha olvidado hasta como respirar con calma.

El libro Los 7 Hábitos de Personas Altamente Efectivas nos exhorta a ser proactivos. En otras palabras a "precaver antes que tener que remediar".

A continuación algunas sugerencias para recargar nuestras baterías y ayudarnos a vivir, en vez de simplemente existir.

Aceptar que hay cosas que no podemos cambiar (como nos dice la Oración de la Serenidad) y ser realistas al establecer metas y expectativas.

Apreciar y reconocer que somos únicos y especiales, hechos a imagen y semejanza de Dios.

Sonreír más a menudo. Dice el refrán "¡A mal tiempo, buena cara!"

Tomar tiempo para contar nuestras bendiciones, no importa cuán pequeñas sean.

Lidiar con un problema a la vez, o sea, establecer prioridades. No todo es una catástrofe, por tanto debemos aprender a usar palabras menos dramáticas como "frustrante", "molesto" "difícil", etcétera. Recuerden que son oportunidades para aprender y crecer.

Aprender a ser flexibles dejando ir el orgullo falso y el perfeccionismo. Recordemos que el pino es rígido y se rompe en las tormentas, mientras que la palma es flexible y sobrevive las más terribles tempestades.

Tomar tiempo para "oler las rosas". Practicar el poder de 10 -respirar profundo al conteo de 10 y exhalar al conteo de 10. Una mini vacación de 5 minutos varias veces al día nos ayuda a ver las cosas con diferente perspectiva y aumenta nuestra productividad. Esto puede ser una meditación, escuchar música suave, ejercicios de estiramiento.

Comer saludablemente. Recordar que el desayuno es la comida más importante del día ya que es la gasolina para que el cuerpo y la mente nos transporten más efectivamente.

Que los vegetales, frutas, agua, y si es necesario vitaminas suplementarias nos ayudan a fortalecer nuestro sistema inmunológico.

Sólo nosotros podemos recargar nuestras baterías. Hagámoslo lo antes posible para que podamos estar motivados a seguir hacia delante por mucho tiempo y poder disfrutar de la vida (a pesar de los retos) que Dios nos ha dado.

Puede comunicarse con Eva Pagán Hill, LMHC, al 407-691-4579.