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Para los cristianos, la Semana Santa es el momento más sagrado del año, pues se trata de una celebración de Cristo, quien, para ellos, dio su vida en la Cruz, y luego resucitó para unirse a su padre en los cielos. Numerosos académicos religiosos estiman que algunas de las tradiciones de Semana Santa proceden de rituales paganos, y hay quien especula que el equivalente en inglés, Easter, se deriva de Eostre, nombre de una diosa pagana anglosajona, y/o de Eostare, festival pagano noruego de la primavera. Como resultado, muchos devotos prefieren sustituir el término Easter Sunday, como Resurrection Sunday (Domingo de Resurrección).

La Semana Santa también es sinónimo de huevos, cestas y bonetes coloreados. Numerosas familias hacen que la afiliación religiosa se combine felizmente con la celebración seglar, donde abundan los dulces y las exquisiteces. Todos van a misa juntos, y luego van a casa en busca de los huevos de Pascua, cenando finalmente en un banquete de jamón o cordero, y pasteles de Semana Santa.

Pero hay otras maneras de celebrar la festividad de Semana Santa, y evocar los maravillosos sentimientos de ese tiempo de renacimiento, independientemente de que tenga firmes creencias religiosas, o que sólo le guste disfrutar del inicio de la estación primaveral. A continuación, algunas formas que puede considerar:

Hacer trabajo voluntario en un asilo de ancianos, refugio para desamparados u hospital. Compartir su tiempo con personas que no tienen familia también es una forma de demostrar compasión con el prójimo.

Disfrute de la magia de la naturaleza. La Semana Santa está convenientemente ubicada cerca del comienzo de la primavera. Tómese tiempo para admirar los retoños de los árboles en espera de su florecimiento, y escuche las aves que regresan a sus nidos. Planifique un viaje a varios festivales primaverales, incluyendo sitios donde ya estén floreciendo abundantemente los tulipanes.