1/2

Es preciso tener espacio tanto para los ingredientes crudos como para los cocinados.

Considera la compra de un refrigerador o heladera pequeña para guardar los alimentos sobrantes. También puedes pedir prestada capacidad en su refrigerador a un vecino o vecina que no tenga funciones de anfitrión o anfitriona de su fiesta.

Considera la ayuda de alguien. Contrata una persona para que te ayude a poner la mesa, enfriar los vinos, lavar los platos y limpiar la mesa.

También puedes buscar ayuda en el mercado, comprando comidas preparadas para no tener que pasar por todo el proceso de confección.

Si quieres dar un toque hogareño, pero sin los consiguientes apuros, pídele a uno de tus invitados que elabore una de las recetas o traiga un plato especial.