Si usted fue diagnosticado con "pie de atleta" no es porque su pie se asimile al de un deportista famoso. Más bien, su pie puede estar cubierto de hongos.
Esta es una de las infecciones por hongos más comunes y hay distintos tipos de pie de atleta. Cada tipo ataca a una parte diferente del pie y puede tener una apariencia diferente. Además, es una infección altamente contagiosa: se puede contagiar por tocar los pies de alguien que ya la tiene, o por caminar descalzo en superficies contaminadas cerca de las piscinas o de los vestidores de gimnasios. Incluso, sucede que alguien que no lo desarrolle, se lo pase a otra persona por el sólo hecho de haber estado en contacto con superficies contaminadas.
El ambiente propicio para que los hongos crezcan es tibio y húmedo. Por eso, les encanta crecer en los zapatos, sobretodo en los que no permiten el paso de aire a los pies.
Lo mejor para prevenir esto, es usar zapatos que permitan el paso de aire a los pies, y si esto no es posible, asegurarse de que sus pies y calzado están siempre muy secos. Las cremas locales ayudan a tratarlos. Y le aconsejo que ahora que viene el verano, use chanclas cuando vaya a la piscina y si frecuenta las duchas del gimnasio.
Cuidado con la fiebre
La fiebre se da cuando el cuerpo está combatiendo alguna infección. Por eso, aquella idea de que la fiebre en los bebitos no es para preocuparse porque seguramente tiene que ver con la salida de los dientes, tiene que cambiar.
Si bien es cierto que cuando a los bebés les empiezan a salir los dientes aumenta la temperatura, los pediatras aseguran que por lo general no llega a ser una fiebre alta. Por esta razón, se recomienda que si su bebé tiene fiebre alta, preste atención.
Tal vez indique que tiene otra cosa, por ejemplo, una infección viral. Varios estudios han confirmado que la fiebre alta en los niños no tiene que ver con los dientes. Por eso, ante el aumento de la temperatura del bebé, lo mejor es ir al pediatra y no asumir nada.
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Si usted fue diagnosticado con "pie de atleta" no es porque su pie se asimile al de un deportista famoso. Más bien, su pie puede estar cubierto de hongos.
Esta es una de las infecciones por hongos más comunes y hay distintos tipos de pie de atleta. Cada tipo ataca a una parte diferente del pie y puede tener una apariencia diferente. Además, es una infección altamente contagiosa: se puede contagiar por tocar los pies de alguien que ya la tiene, o por caminar descalzo en superficies contaminadas cerca de las piscinas o de los vestidores de gimnasios. Incluso, sucede que alguien que no lo desarrolle, se lo pase a otra persona por el sólo hecho de haber estado en contacto con superficies contaminadas.
El ambiente propicio para que los hongos crezcan es tibio y húmedo. Por eso, les encanta crecer en los zapatos, sobretodo en los que no permiten el paso de aire a los pies.
Lo mejor para prevenir esto, es usar zapatos que permitan el paso de aire a los pies, y si esto no es posible, asegurarse de que sus pies y calzado están siempre muy secos. Las cremas locales ayudan a tratarlos. Y le aconsejo que ahora que viene el verano, use chanclas cuando vaya a la piscina y si frecuenta las duchas del gimnasio.
La fiebre se da cuando el cuerpo está combatiendo alguna infección. Por eso, aquella idea de que la fiebre en los bebitos no es para preocuparse porque seguramente tiene que ver con la salida de los dientes, tiene que cambiar.
Si bien es cierto que cuando a los bebés les empiezan a salir los dientes aumenta la temperatura, los pediatras aseguran que por lo general no llega a ser una fiebre alta. Por esta razón, se recomienda que si su bebé tiene fiebre alta, preste atención.