El viejo pueblo pesquero de Zihuatanejo fue durante la época colonial el principal puente de entrada de los corsarios europeos para saquear y contrabandear los galeones mercantes y flotillas de guerra de la Corona Española, cargados con productos del Oriente provenientes de la rica ruta marítima Acapulco-Las Filipinas.

Hoy en día es un paraíso terrenal, que vive en verano permanente con 360 días soleados al año, y cuyo trazo urbano de calles estrechas y adoquinadas, se alzan a la orilla del mar. Actualmente, esas agradables y tranquilas calles están llenas de atracciones para el turista que busca un pintoresco restaurantito especializado en delicias del mar.

Entre los más característicos del Pacífico Dorado en la Riviera Mexicana, el distrito de tiendas de Zihuatanejo se especializa en artesanías elaboradas con productos extraídos del mar, de una variedad y belleza admirables, diseñadas a mano con conchas, caracoles y minerales marinos de extraordinario colorido natural. La sirena gorda es un ícono distintivo de Zihuatanejo, pueblito costero cuyo nombre deriva de Cihuatlán, voz náhuatl que significa "lugar de mujeres".

Zihuatanejo es el punto de salida a las playas de"Las Gatas", "La Madera" y "La Ropa", usando pequeños taxis acuáticos; así como paseos en yate alrededor de los arrecifes que bordean sus costas, para admirar la hermosa vista de la Bahía de Zihuatanejo, la fauna de aves y sus conmovedores atardeceres aptos para besos de postal. La fiesta, la música y el baile, acompañan a los afortunados visitantes que se dan el lujo de disfrutar un trozo de éste paraíso terrenal.

Ixtapa: Playas de blanca arena

Para empezar es muy joven. Nació en la década de 1970 como concepto de desarrollo turístico en playas del Estado de Guerrero, para desahogar la tremenda afluencia de turismo que en temporadas especiales del año recibe Acapulco –a 250 kilómetros de distancia de Ixtapa-.