Manhattan
Miles inundaron casi en silencio las calles del Bajo Manhattan para rendir respeto a las 2,751 vidas que fueron arrebatadas por el terror ayer hace siete años.
Los familiares de las víctimas que perecieron en el World Trade Center se reunieron en el parque Zucotti la mañana de ayer para escuchar la lectura de los nombres de sus seres queridos y las palabras de aliento de los oficiales de la Ciudad.
Los candidatos presidenciales, Barack Obama y John McCain hicieron una tregua en sus campañas proselitistas y estuvieron presentando sus respetos en silencio en la Zona Cero en horas de la tarde.
"He venido todos los días 11 de cada mes desde que sucedió la tragedia con la ilusión de hablar con mi marido, de estar cerca de él", dijo Gloria Cabezas, quien estuvo casado por 41 años con Jesús Cabezas.
"Siempre salgo igual de triste, este es un dolor que nunca se alivia", dijo la mujer de origen ecuatoriano, quien ayer llegó junto con sus cuatro hijos a la Zona Cero.
La ceremonia en el lugar donde se alzaban las torres gemelas incluyó momentos de silencio a las 8:46 a.m., 9:03 a.m. y 9:59 a.m., las horas exactas en que dos aviones secuestrados embistieron las dos torres y la hora en que cayó la torre del sur.
También se hizo otro momento de silencio para la hora en que se desplomó la torre del norte.
"Hoy se conmemora el séptimo aniversario del día en que se desgarró nuestro mundo", dijo el alcalde de Nueva York Michael Bloomberg. "Vive eternamente en nuestros corazones y nuestra historia, una tragedia que nos une en una memoria común y una historia común... el día que comenzó como cualquier otro y que concluyó como ningún otro".
El ex alcalde Rudy Giuliani habló en la ceremonia —como lo ha hecho todos los años en Nueva York_. Mientras se recitaban los nombres de las víctimas, el secretario de seguridad interna Michael Chertoff, el gobernador de Nueva Jersey Jon Corzine y el gobernador de Nueva York David Paterson descendieron por una rampa para depositar flores en el pozo donde se alzaban las torres.
Al concluir la ceremonia, muchos de los familiares de las víctimas se dirigieron al Centro de Visitantes del WTC, para dejar flores frente al mural que exhibe cientos de fotos de los caídos durante la tragedia.
"Para mi la herida sigue abierta, es como que el tiempo no ha pasado", dijo Carmen García, quien perdió a su hija Marlyn García, de 21 años. "Mi hija soñaba con ser una abogada porque amaba la justicia y cayó en una injusticia", dijo la adolorida madre dominicana quien nunca recibió ninguna señal de los restos de su hija
En la iglesia St. Peter, la Autoridad de Puertos llevo a cabo un servicio religioso interfé con la presencia de Bloomberg, Paterson y Corzine. Durante los ataques murieron 84 empleados de la entidad.
"Mi hija duro seis días luchando por su vida en el hospital pero al final perdió la batalla", dijo la madre puertorriqueña Blanca Cruz, quien perdió a su hija Doris Torres, de 32 años, a causa de las quemaduras por vapor.
"Cuando vi la segunda torre derrumbándose pensé que ya nada volvería a ser igual para mi. Pero me equivoqué, las cosas no volverían a ser igual para nadie en esta ciudad", concluyó.






