Adiós a tiempo
Dice la Biblia que hay tiempo para todo. Tiempo de Nacer, Morir, Sembrar, Cosechar, Bailar, Reír, Guerra y Paz.
Los seres humanos a veces no entendemos o no nos damos cuenta que todo en la vida pasa y que cada momento debe de llevar su afán y su disfrute natural sin que nuestras acciones afecten a los demás.
Vemos jóvenes que a los 15 ya quieren ser de 30 y viejos de 70 que desean hasta en apariencia ser muchachos de 35.
Me aterro cuando veo una señora mayor con la gravedad de los años encima queriendo usar un escote por donde se puede ver hasta el ombligo, pretendiendo competir con la juventud. O que tal el viejo verde que se deja crecer el pelo, normalmente sola atrás y además leda por ponerse un par de aretes.
La vida nos manda señales que debemos con toda responsabilidad asumir, sin dejar de vivir o gozar. ‘Acata dócilmente el consejo de los años abandonando con donaire las cosas de la juventud’. Decía Max Ehrmann en su poema Desiderata.
Lamentable las historias de quienes han regresado o no se han retirado a tiempo no son ejemplo a seguir sobre todo en el boxeo, donde al final el tiempo cobra los golpes recibidos.
Lo del sábado en Las Vegas tiene dos lecturas; la primera es que no hay enemigo pequeño y que nunca se puede llegar confiado. La segunda, es que debe de haber un tiempo para recapacitar y saber decir adiós.
Oscar De La Hoya, a estas alturas no tiene nada que demostrar, no solamente es reconocido como el gran supercampeón, si no que tiene el aprecio del público en general, para quienes siempre ha representado un ejemplo de vida.
Decían los viejos- Vale más una pela a tiempo, que no mil regaños.
Oscar, ya te dieron la pela, aprovecha y di adiós a tiempo. Su prestigio y su puesto no está en duda.
Usted qué opina.
Dice la Biblia que hay tiempo para todo. Tiempo de Nacer, Morir, Sembrar, Cosechar, Bailar, Reír, Guerra y Paz.
Los seres humanos a veces no entendemos o no nos damos cuenta que todo en la vida pasa y que cada momento debe de llevar su afán y su disfrute natural sin que nuestras acciones afecten a los demás.
Vemos jóvenes que a los 15 ya quieren ser de 30 y viejos de 70 que desean hasta en apariencia ser muchachos de 35.
Me aterro cuando veo una señora mayor con la gravedad de los años encima queriendo usar un escote por donde se puede ver hasta el ombligo, pretendiendo competir con la juventud. O que tal el viejo verde que se deja crecer el pelo, normalmente sola atrás y además leda por ponerse un par de aretes.
La vida nos manda señales que debemos con toda responsabilidad asumir, sin dejar de vivir o gozar. ‘Acata dócilmente el consejo de los años abandonando con donaire las cosas de la juventud’. Decía Max Ehrmann en su poema Desiderata.
Lamentable las historias de quienes han regresado o no se han retirado a tiempo no son ejemplo a seguir sobre todo en el boxeo, donde al final el tiempo cobra los golpes recibidos.
Lo del sábado en Las Vegas tiene dos lecturas; la primera es que no hay enemigo pequeño y que nunca se puede llegar confiado. La segunda, es que debe de haber un tiempo para recapacitar y saber decir adiós.
Oscar De La Hoya, a estas alturas no tiene nada que demostrar, no solamente es reconocido como el gran supercampeón, si no que tiene el aprecio del público en general, para quienes siempre ha representado un ejemplo de vida.