En momentos de recogimiento, mejores deseos y de propósitos que a veces no cumplimos, no puedo dejar sin mis aguinaldos a algunos personajes o hechos que marcaron este 2008.
‘Para los Mets, un surtido de baños y despojos recomendados por el Indio Amazónico, Walter Mercado y el Niño Prodigio, a ver si pasan de septiembre’.
‘Al equipo de tenis de Argentina le enviaré un tarro de pintura mas gruesa, un par de raquetas biónicas y pelotas españolas, a ver si ganan una Davis’.
‘A los Red Bulls, balones estáticos con imanes conectados al pecho de los jugadores, a ver si paran una pelota’
‘A los Yankees el libro de dietas del gordo de Molina, para ver si ponen esos pesos pesados en forma, pero de querer jugar’.
‘A los terratenientes de Flushing, digo, los dirigentes locales, les vamos a entregar una cancha propia con árbitros, trofeos y premios incluidos. Únicamente se encargarán de cobrar’.
‘Al Pichichi mexicano Hugo Sánchez, le voy hacer llegar a España y a los medios ibéricos un monólogo de disculpas y excusas llamado – Las Cantisanchifladas’.
‘Al equipo peruano de fútbol, un local familiar cerca del estadio para que hagan sus propias polladas animadas por la señorita Laura y Jaime Bayly’.
‘A la selección colombiana de fútbol les regalaré charlas de profesionales de convivencia, trabajadores sociales, sociología en comportamiento de grupo y uno que sepa de correlación de gallada esquinera. Para que nos expliquen por qué por fuera rinden y cuando se unen nada.’
‘A la liga Dominicana de béisbol un detector de mentiras especializado en bates, guantes y pelotas, para ver si pegan un cuadrangular legitimo’.





