Recapacitando
Años atrás conocí al hoy ex-sacerdote Gonzalo Gallo, famoso por su manera de dar sus misas en la iglesia el Templete de Cali, Colombia.
Había que llegar temprano o si no le tocaba en las afueras de la iglesia, era tanto el poder de convocatoria que mucha gente madrugaba a oír su homilía. Siempre tuve la sensación de saber que tenía su sermón para que una ciudad se movilizara a escucharlo.
Una vez en Manhattan lo reconocí e inmediatamente lo confronté. Padre mucho gusto yo también soy colombiano, le dije. Al verlo le pregunté. Qué es lo que usted dice o hace que la gente lo sigue? Nada diferente que motivar al ser humano para que despierte el sentimiento más sencillo pero más valioso de la humanidad, ‘la fe’, respondió.
Su paso por Nueva York se debía a la promoción de su libro ‘Cuatro Amores’, le dije regáleme uno. ‘Le enseño a pescar pero no le doy el pescado’, me contestó. Quedé todavía más intrigado. Por casualidad mi cumpleaños es cerca de está fecha de Acción de Gracias y mis padres me lo hicieron llegar como regalo.
Al abrirlo me encontré con un dialogo entre Dios y Satanás, en el cual el Todopoderoso dejaría con un solo poder al diablo, por eso lo invitó a que escogiera con cual quedarse. El diablo sonriente le dijo, a mí déjeme el poder de desanimar a la gente, que con eso me basta.
Entendí entonces lo que quería decir el padre Gallo. El primer enemigo de la humanidad es el ánimo, la gran mayoría de nosotros anteponemos lo negativo antes que mirar las posibilidades que existen. No valorizamos las cosas por sencillas que sean y la fe la invocamos solamente en momentos difíciles.
Feliz día de Acción de Gracias
Años atrás conocí al hoy ex-sacerdote Gonzalo Gallo, famoso por su manera de dar sus misas en la iglesia el Templete de Cali, Colombia.
Había que llegar temprano o si no le tocaba en las afueras de la iglesia, era tanto el poder de convocatoria que mucha gente madrugaba a oír su homilía. Siempre tuve la sensación de saber que tenía su sermón para que una ciudad se movilizara a escucharlo.
Una vez en Manhattan lo reconocí e inmediatamente lo confronté. Padre mucho gusto yo también soy colombiano, le dije. Al verlo le pregunté. Qué es lo que usted dice o hace que la gente lo sigue? Nada diferente que motivar al ser humano para que despierte el sentimiento más sencillo pero más valioso de la humanidad, ‘la fe’, respondió.
Su paso por Nueva York se debía a la promoción de su libro ‘Cuatro Amores’, le dije regáleme uno. ‘Le enseño a pescar pero no le doy el pescado’, me contestó. Quedé todavía más intrigado. Por casualidad mi cumpleaños es cerca de está fecha de Acción de Gracias y mis padres me lo hicieron llegar como regalo.
Al abrirlo me encontré con un dialogo entre Dios y Satanás, en el cual el Todopoderoso dejaría con un solo poder al diablo, por eso lo invitó a que escogiera con cual quedarse. El diablo sonriente le dijo, a mí déjeme el poder de desanimar a la gente, que con eso me basta.
Entendí entonces lo que quería decir el padre Gallo. El primer enemigo de la humanidad es el ánimo, la gran mayoría de nosotros anteponemos lo negativo antes que mirar las posibilidades que existen. No valorizamos las cosas por sencillas que sean y la fe la invocamos solamente en momentos difíciles.