Hempstead
Como no podían controlar a los estudiantes negros e hispanos, entonces los dejaban ir temprano. Esto ocurrió en una escuela pública de Hempstead, Long Island, el viernes pasado y el lunes de esta semana.
Sin embargo, las autoridades de este plantel educativo todavía están investigando el por qué los estudiantes negros y latinos se enfrentan a puños y pasadas en los pasillos.
Joseph Laria, el superintendente de ese distrito escolar insiste en que las confrontaciones no tienen motivación racial alguna. "No es un conflicto racial y la escuela secundaria de Hempstead nunca ha tenido problemas entre estos dos grupos étnicos", dijo Laria.
El director del plantel, Reninald Stroughn, dijo que todo comenzó el viernes pasado cuando una estudiante latina recibió el impacto de una botella plástica y decidió confrontar al estudiante negro que ella creyó fue el responsable. El estudiante negro la empujó y entonces comenzó la confrontación. "El color de la piel no es relevante en esta ocasión", dijo Stroughn.
El superintendente también dijo que la pelea fue entre varias muchachas que se pelearon por un muchacho.
Después de las dos confrontaciones del viernes y el lunes, la policía acordonó la escuela y un agente vigila a todas las personas que entran y salen del plantel educativo.
Algunos estudiantes esperan mas confrontaciones entre los negros y latinos y hablan de los pandilleros que existe dentro de los salones de clase.
"Espero que nada pase, pero no puedo decir que no volverá a pasar", dijo un estudiante negro que no quiso identificarse. "Creo además que esto va a escalar hasta convertirse en un problema mayor. Me asusta. Si crece, entonces habrá sangre".
Janae Williams, de 14 años, dijo al periódico Newsday que esta situación le preocupa. "La escuela debería de ser un lugar seguro en donde sólo se viene a aprender. Pero estas peleas no son algo bueno, son algo que no tiene sentido. Es algo sin control", dijo Williams, de raza negra.






