Los organizadores de la actividad aspiran que 100,000 personas se unan para exigir una reforma migratoria. Archivo
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WASHINGTON, D.C.— Seis son los días que han pasado desde que los senadores Chuck Schumer (D-NY) y Lindsey Graham (R-SC) entregaron un documento con el marco de trabajo sobre reforma migratoria. Mientras cuatro son los días que restan para la realización de la Marcha por América en Washington. Sin embargo, hasta ahora, no ha surgido ningún resultado concreto.

El jueves pasado, después de la promocionada reunión sobre reforma migratoria en la Casa Blanca entre Schumer, Graham y el presidente Barack Obama, el mandatario emitió una declaración donde dijo que estaba "deseoso de examinar su promisorio marco de trabajo para la reforma, y todos los estadounidenses deben aplaudir sus esfuerzos por entablar un diálogo entre partidos y encontrar respuestas de sentido común para uno de nuestros problemas más polémicos".

Consultados por La Opinión respecto a la "revisión del documento", la Administración no formuló comentarios, remitiéndose sólo a la declaración oficial emitida la semana pasada.Mientras, en el Capitolio, uno de los artífices del marco de trabajo, continuó criticando a la Casa Blanca. "Estoy esperando que le den forma a su propuesta integral, que vengan al Congreso y ver si lo pueden vender acá. Estoy dispuesto a mirarlo. He trabajado con el senador Schumer en lo que yo creo que sería un camino inteligente hacia delante", dijo Graham.

"La Casa Blanca tiene que mirarlo, aprobarlo o rechazarlo, lo que ellos sientan que es lo mejor, pero al final del día es momento que el Presidente de forma a una propuesta. Yo he cargado con el peso de este tema en el pasado", agregó ayer en los pasillos del Congreso.Consultado respecto a un segundo republicano que apoye un posible proyecto de ley migratorio, el legislador enfatizó "que la Casa Blanca encuentre a un republicano y que ellos sean los que pongan sobre la mesa una propuesta y veamos cuántos demócratas y republicanos pueden encontrar".