Defensores de los derechos civiles se mostraron indignados luego de que un jurado decidiera el pasado viernes exonerar de los cargos de asesinato en tercer grado, asalto agravado y crimen de odio a dos adolescentes que el verano pasado atacaron a golpes a un inmigrante mexicano en el pequeño poblado de Shenandoah, en Pennsylvania.
De inmediato el Fondo Mexicoamericano para la Defensa Legal y la Educación (MALDEF) pidió al Departamento de Justicia que investigue a fondo cómo se llevó a cabo el juicio.
Brandon Piekarsky y Derrick Donchak, de 17 y 19 años de edad, fueron absueltos de los cargos más serios que tenían y sólo fueron sentenciados a dos años de prisión por agresión simple en contra de Luis Ramírez, un joven de 25 años de edad que hace seis años inmigró a Estados Unidos procedente de Guanajuato, México, y trabajaba en una fábrica y en la pizca de fresas.
Alejandro Miyar, portavoz del Departamento de Justicia, indicó que la investigación aún está abierta y se está estudiando si hubo un caso de violación a los derechos civiles.
"Todavía estamos investigando", dijo Miyar a La Opinión.
La agresión en contra de Ramírez ocurrió el 12 de julio de 2008 cuando participó en una riña en la que fue golpeado por varios jóvenes blancos.
Según Gladys Limón, abogada de MALDEF, durante el juicio uno de los testigos mencionó que los amigos de Ramírez trataron de detener la agresión pero uno de los atacantes les gritó: "Dile a tus amigos mexicanos que abandonen el pueblo o van a estar tumbados al lado de él".
John Amaya, otro abogado de MALDEF, indicó que el Departamento de Justicia ha puesto atención en el caso por la situación de un aparente crimen de intolerancia racial, pero que ahora le están solicitando que averigue lo que consideran un proceso muy injusto y que parece estar manipulado por las declaraciones que han hecho funcionarios de la ciudad para proteger a los dos jóvenes agresores.
El mismo presidente del jurado, dijo Amaya, hizo declaraciones en el sentido de que muchos miembros del jurado ya sabían cómo iban a deliberar antes de que empezara el juicio.
Shenandoah es un pueblo de poco más de 5 mil habitantes donde más del 95% son blancos y al que poco a poco han ido llegando inmigrantes de origen latino.
"La muerte de Luis refleja el incremento de crímenes de odio hacia el colectivo latino", dijo la abogada Limón. "Desde 2002 el FBI ha documentado un aumento del 40% en los crímenes cometidos en contra de los latinos, algo que debe ser tomado en cuenta por la nueva administración federal y el Congreso".