WASHINGTON(EFE).- Los demócratas de la Cámara de Representantes de Estados Unidos ultiman hoy los detalles de su versión de la reforma de salud, que podría ser sometida a votación este sábado, según fuentes legislativas.
La presidenta de la cámara baja, la demócrata Nancy Pelosi, emitió hoy una "hoja de datos" para esclarecer los principales puntos de un proyecto de ley, de unas 1.900 páginas, que fue elaborado tras varias semanas de intensas negociaciones.
La iniciativa a diez años, que cuenta con el apoyo de la Casa Blanca, tiene un costo de 1,2 billones de dólares y ampliaría la cobertura médica a cerca del 96 por ciento de los estadounidenses.
A partir de 2013, el Gobierno ofrecería subsidios para personas que no pueden costearse un seguro privado.
Sin embargo, ha sido objeto de críticas de la minoría republicana, sobre todo por la inclusión de la "opción pública" que permitirá que el Gobierno compita con las aseguradoras privadas.
El proyecto de ley requerirá de al menos 218 votos para que salga a flote en la Cámara de Representantes y por ahora no tiene ningún apoyo republicano.
De ser aprobada, sería la primera vez en más de 60 años que la cámara baja vota sobre una reforma significativa del sistema de salud en el país.
Se desconoce cuándo el Senado podría someter a votación su propia versión del plan reformista, por lo que los analistas no se atreven a asegurar que la iniciativa será aprobada en ambas cámaras del Congreso antes de fin de año, como desea el presidente Barack Obama.
En general, los republicanos en ambas cámaras del Congreso, y algunos demócratas de corte moderado, se oponen a la "opción pública" porque creen que eso representa una mayor injerencia del Gobierno y que no reducirá los costos de salud en EE.UU., como alegan sus partidarios.
Pelosi explicó que la "opción pública" cuenta con el respaldo de la mayoría de los estadounidenses porque "provee más opciones, fomenta la competencia y pide que las compañías de seguro rindan cuentas".
En ese sentido, divulgó una gráfica elaborada por su oficina que muestra que, según varios sondeos, el apoyo popular a la "opción pública" fluctúa entre el 58 y el 73 por ciento.
La dirigente demócrata criticó la propuesta de la minoría republicana para que los líderes del Congreso de EE.UU. sean incluidos de forma automática en la "opción pública", porque considera que lo hacen con la intención de torpedear el proyecto.
La versión de la cámara baja, explicó, no exige que nadie se inscriba en la "opción pública", sino que ofrece a los consumidores que participen en el llamado "intercambio de seguros de salud" una variedad de planes, incluyendo los de las aseguradoras privadas.
Además, explícitamente indica que los líderes del Congreso podrán escoger entre seguros privados o públicos si así lo desean, por lo tanto no es obligatorio participar en la "opción pública".
Consciente de las críticas y en busca del apoyo republicano, los demócratas revelaron la noche del martes varios cambios a la propuesta legislativa, aunque aún no han podido resolver desacuerdos internos sobre, por ejemplo, el uso de fondos federales para la financiación de abortos.
Otro punto que causó polémica es que el proyecto elimina la protección de las leyes antimonopolio de la que gozan las compañías de seguro desde 1945. Sus partidarios aseguran que con eso las aseguradoras no podrán aumentar cuotas antes de que tome efecto la reforma de salud en 2013.
En paralelo, la llamada Conferencia Republicana de la cámara baja emitió un comunicado en el que criticó la iniciativa demócrata y destacó que ésta podría generar la pérdida de 5,5 millones de empleos "como resultado de los impuestos que se impondrán a negocios que no puedan proveer seguro médico" a sus empleados.