WASHINGTON, D.C.— Tras el anuncio efectuado por el líder de la mayoría del Senado, Harry Reid, de incluir la opción pública bajo una fórmula en que los estados elijan si la implementan o no, persisten las dudas respecto a si la propuesta sanitaria logrará llegar al pleno.
"La opción pública no es una bala de plata, pero la veo como una parte necesaria de la reforma y ha sido mi preferencia desde el principio", dijo Reid, quien envió un bosquejo de la propuesta al Comité de Presupuesto del Senado (CBO), un paso clave para llevar la propuesta a debate.
En la iniciativa, que emergerá de la fusión entre los proyectos presentados por los comités de finanzas y salud, trabajo, educación y pensiones, los estados tendrán la posibilidad de aplicar o no la opción pública, decisión que deberían tomar antes del año 2014.
De acuerdo a varias fuentes al interior del Capitolio, Reid aún no tiene los votos suficientes para concretar la legislación y es por eso que la información que emane de CBO es esencial en esta etapa.
El líder de la mayoría necesita 60 votos para evadir las maniobras parlamentarias obstruccionistas que pueden atentar contra la legislación. Hasta el momento Olympia Snowe (R-Maine) ha sido una de las figuras más relevantes al otro lado del pasillo, pero en general el partido republicano se ha opuesto fuertemente a la opción pública.
El líder de la minoría en el Senado, Mitch McConnell, declaró en un comunicado que "mientras muchos de los detalles finales de la legislación son aún desconocidos, lo que sí se sabe es que será una propuesta de trillones de dólares que eleve impuestos y que ponga limitaciones a Medicare. Eso no es reforma", dijo.
Por otro lado, los demócratas más conservadores han mostrado sus dudas ante una opción pública, aunque durante los últimos días se han visto más abiertos a la idea.
Consultado respecto al apoyo de los miembros de su partido, Reid dijo que "se sentía bien en relación al progreso que se ha alcanzado en el caucus y con la Casa Blanca. Estamos optimistas", aseguró.
Específicamente en cuanto a las disposiciones que afectarán directamente a la comunidad hispana, como la forma en que serán calculados los beneficios para familias mixtas (es decir con integrantes legales, ciudadanos y sin documentos), además de la mantención de subsidios para los residentes legales, no se han entregado detalles concretos."Aún no tenemos mayores antecedentes, el proyecto de ley todavía se está escribiendo. Durante todo el proceso el senador Reid ha abogado por la inclusión de ambos puntos", dijo José Parra, vocero del la oficina de líder de la mayoría en la Cámara Alta.
No obstante, consultado por La Opinión la semana pasada, el senador Robert Menéndez aseguró que es probable que estas medidas estén incluidas. Además señaló que tenía "optimismo" en relación a los beneficios para los habitantes de Puerto Rico.
Hoy la Agenda Nacional de Liderazgo Hispano (NHLA), que agrupa a diversas organizaciones, lanzará la campaña "Latinos Unidos por la Salud" (LUH), que pretende convencer a la comunidad hispana sobre la importancia del debate de reforma sanitaria y de las áreas que afectan a la comunidad.
La Administración Obama uno de los principales impulsores de la opción pública valoró los esfuerzos desplegados en la Cámara Alta.
"Al Presidente le complace que el Senado haya decidido incluir una opción pública para seguro de salud. Como le dijo al Congreso y al país en septiembre, Obama apoya esto porque tiene el potencial de desempeñar una función esencial en hacer, con opciones y competencia, que las compañías de seguro sean responsables", dijo en un comunicado el vocero de la Casa Blanca, Robert Gibbs.
Más allá de las propuestas que se han discutido en diversos comités y del resultado que salga del Senado es en el proceso de conciliación con el proyecto de la Cámara Baja donde se definirá la reforma de salud. Ahí, la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, quien hasta ahora ha apoyado una opción pública robusta, es clave.
Consultado por La Opinión sobre la postura de Pelosi ante el modelo en que los estados elijan si tomar o no esta fórmula, el vocero de su oficina, Carlos Sánchez, dijo a La Opinión que "ella quiere una opción pública fuerte".
"Si finalmente el Senado aprueba el sistema en que los estados puedan optar, es algo que luego se discutirá en el comité de conciliación, donde se fusionen ambas propuestas", agregó.
Una batalla pendiente entonces, en el camino que queda por delante, en el caso que la opción pública sobreviva el pleno del Senado.