NUEVA ORLEANS
Pese a la resistencia de las autoridades estatales y municipales, los residentes de Nueva Orleáns que habían sido evacuados insistieron en regresar después del paso del huracán Gustav y el alcalde Ray Nagin tuvo que ceder.
Pero después que empezaron a llegar los primeros el miércoles, más de un millón de viviendas y comercios en tres estados seguían sin suministro eléctrico y las autoridades dijeron que podría tardar hasta un mes en restablecerlo a todos los usuarios.
Debido a los atosigamientos de tránsito en las rutas a la ciudad, Nagin abandonó el control de documentos y placas automovilísticas destinado a impedir el regreso de los residentes hasta ayer por la madrugada. Los que retornaron dijeron que si la ciudad era segura para las cuadrillas de reparación y trabajadores de la salud, también lo era para ellos.
"La gente necesita regresar a sus hogares, arreglar sus casas y volver al trabajo", dijo George Johnson, que regresó a la ciudad por vías laterales. "Quieren impedirte que llegues a tu propiedad. Eso no es justo".
Pero una vez de regreso, muchos residentes se encontraron sin electricidad y sin idea de cuándo se restablecerá. Los apagones se extendían por buena parte de Luisiana y también afectaron a miles de personas en partes de Misisipí y Arkansas.
"No hay excusas por la demora. Necesitamos apurar el paso del restablecimiento de electricidad", dijo el gobernador de Luisiana Bobby Jindal.









