Miami
Florida, un estado que es un imán para los ciclones, pero que se ha mantenido por tres años sin ser afectado, se prepara para recibir el embate de la tormenta tropical Fay que causó varios muertos durante su paso por el Caribe.
Fay salió la mañana de ayer al mar por la costa noroccidental de Cuba tras penetrar en la isla y se dirigía por el Golfo de México rumbo a Florida, a cuyas costas se prevé que llegue como huracán, según informes meteorológicos.
Los pronósticos más recientes del Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Miami indicaban que Fay tocaría tierra a la altura de Tampa en la costa oeste de la penInsula floridana hoy martes. Pero antes se pronosticaba que en la noche de ayer atravesaría los Cayos de Florida, una cadena de islas de 240 kilómetros, cuya evacuación fue ordenada para turistas desde el domingo.
El gobernador de Florida, Charlie Crist, reiteró el estado de emergencia para la entidad y advirtió a los residentes, en especial a los de la zona de los Cayos y Tampa), estar alertas ante el embate de la tormenta.
Varios de los condados más populosos, entre ellos Miami-Dade, Broward (oeste) y Monroe (suroeste) con una población de más de tres millones de habitantes en conjunto amanecieron ayer bajo alerta por la tormenta que afectó el regreso a clases y el trabajo en oficinas de gobierno.
Miami Dade y Broward, que no estaban dentro del cono de probabilidades de recibir el embate directo de Fay, registraban desde la madrugada copiosas lluvias.
Ben Nelso, meteorólogo del CNH, advirtió que la mayor amenaza de la tormenta son los tornados y las inundaciones.









