Tennessee
Al termino del debate presidencial entre el demócrata Barack Obama y el republicano John McCain, no se hizo esperar la preocupación de los analistas hispanos, quienes no entienden porque nuestra comunidad no fue tenida en cuenta.
"En sí el debate no cambia mucho las cosas con respecto a como llegaron los candidatos, lo preocupante es que no tocaron ni un tema hispano", dijo el politólogo mexicano Lorenzo Meyer.
En el debate que se celebró ayer en Nashville (Tennessee), moderado por el periodista Tom Brokaw, de la cadena de televisión NBC, Obama afirmó que la culpa de los problemas actuales son las "políticas económicas fallidas de los últimos ocho años" y la administración republicana.
Obama propuso, además del plan de rescate financiero aprobado el pasado viernes por valor de 700.000 millones de dólares, asegurarse de que esa ley se pone en marcha con la supervisión debida, y prometió también recortes de impuestos para la clase media.
También prometió ayuda para los propietarios de viviendas, que han visto desplomarse el valor de sus hogares, y reformar el sistema de asistencia sanitaria.
Aunque no quiso adelantar nombres para ocupar el puesto de secretario del Tesoro, el candidato demócrata afirmó que quien se haga cargo de esa cartera tendrá no solo que estabilizar los precios de las viviendas, sino también hacer frente a "las pérdidas de empleo y las pérdidas de ingresos" que se encuentran detrás de ese problema.
Por su parte, John McCain, afirmó que su propuesta incluye la independencia energética y mantener los impuestos bajos, así como detener "el derroche de gastos" presupuestarios en Washington.
McCain prometió que, si llega a la presidencia, el Gobierno comprará las hipotecas impagadas y las renegociará a los valores actuales de la vivienda para permitir que los ciudadanos puedan continuar en sus hogares.





