Más de 200 personas, la mitad de ellas en Ucrania, habían muerto a consecuencia de la ola de frío polar que desde hace más de 10 días sacude el este de Europa y que arreciará en el sur del continente.
Las necesidades energéticas se han disparado en todo el continente y en varios países del centro de Europa ha habido problemas del suministro de gas ruso como consecuencia del fuerte aumento de la demanda.
Polonia seguía siendo, después de Ucrania, el país donde las bajas temperaturas han causado más estragos, con un total de 37 muertos en el transcurso de una semana, ocho de ellos durante el fin de semana pasado.
En Europa central y los Balcanes, la ola de frío, también con temperaturas que había llegado hasta los 30 grados bajo cero, provocaron la muerte de al menos 54 personas hasta esta semana.
En Rumanía, donde murieron 24 personas, cientos de indigentes habían sido trasladados a refugios.
En Serbia aumentó el número de municipios en situación de emergencia, y más de 11,000 personas seguían aisladas en aldeas de montaña de difícil acceso a comienzo de semana.
En el sur de Europa, el temporal de frío causó sobre todo estragos en la circulación por carretera y en las vías ferroviarias.
Las predicciones meteorológicas apuntaban que la alerta de frío en España se mantendría hasta este domingo, con temperaturas que no subirían de los 5 grados y caerían hasta 13 bajo cero en las zonas de alta montaña, según reportaron las autoridades.
Las temperaturas cayeron a inicio de semana a mínimos históricos en la parte europea de Rusia, con registros en torno a los 30 grados bajo cero, informó el Servicio Hidrometeorológico ruso.
En Smolensk, cabecera de la región homónima, los termómetros marcaron el lunes 30.2 grados bajo cero, 3.2 grados por debajo de la temperatura mínima récord para un 3 de febrero registrada en 1966. El pasado mes de enero al menos 64 personas murieron en Rusia por hipotermia.






