EL CAIRO, Egipto (EFE).— Estados Unidos afirmó ayer que un eventual diálogo con Irán no cambiará su estrecha relación con sus aliados árabes y prometió que, de llevarse a cabo esas conversaciones, sus "amigos" de la región serán puntualmente informados.
"Es importante que entiendan nuestros amigos de Oriente Medio que les mantendremos informados y seremos transparentes sobre este proceso, para que nadie se vea sorprendido", afirmó ayer en El Cairo el secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates.
Gates comenzó en Egipto una gira que después le llevará a Arabia Saudí, los aliados árabes más importantes de EEUU en la región y que ven con preocupación la intromisión de Irán en los asuntos de Oriente Medio y el apoyo que presta a grupos radicales islámicos.
El alto funcionario estadounidense habló sobre el tema en una rueda de prensa que ofreció en el palacio presidencial de El Cairo tras reunirse ayer con el jefe de Estado egipcio, Hosni Mubarak, en la primera etapa de su gira por la región.
Gates dijo que EEUU quiere que Irán interrumpa el desarrollo de su programa de armas nucleares, que Teherán rechaza, y a la vez "conseguir que abandone sus esfuerzos desestabilizadores en la región".
La nueva Administración estadounidense de Barack Obama ha anunciado que quiere incluir a Irán en sus políticas de acercamiento a la región, a pesar de la hostilidad demostrada por el gobierno de Teherán contra la Casa Blanca.
Pero Gates aclaró ayer que el diálogo con Irán, de producirse a partir de los "iniciales contactos" mantenidos hasta ahora, no será un "gran regateo" que permita resolver todos los temas pendientes. "Creo que esta posibilidad es muy remota, muy improbable", insistió.
"Tomar contacto con Irán con la mano abierta de ninguna manera minimiza o cambiar nuestra firme relación de seguridad y política que tiene EEUU con Egipto y Arabia Saudí y con otros amigos en la región", afirmó Gates.
El diálogo con Irán, añadió, de producirse, será "lento", pero Gates también advirtió que si a la oferta de "mano abierta" de EEUU Irán responde "con un puño cerrado", la Casa Blanca actuará "de la forma correspondiente".
La reunión entre Gates y Mubarak se celebró horas antes de que Mubarak recibiera en El Cairo al rey Abdalá de Jordania y de que mañana haga lo mismo con el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abás.
Estos contactos tienen lugar a pocos días de la llegada a Egipto del nuevo primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, quien, según informes de la prensa árabe no confirmados oficialmente, es esperado en El Cairo a mediados de este mes.
Irán, un país musulmán pero no árabe, es el principal apoyo con el que cuentan grupos como Hizbulá, en el Líbano, y Hamás, en la franja de Gaza, ambos declarados enemigos de Israel.
Gates dijo en la rueda de prensa que con Mubarak había conversado ayer sobre los contactos bilaterales, la relación entre Israel y los palestinos, Irán y "los siguientes pasos" en Irak, donde EEUU está retirando paulatinamente sus tropas.
Egipto está trabajando para reconciliar a los diferentes grupos palestinos y también media en el diálogo indirecto que han llevado a cabo representantes de Israel y Hamás.
Al referirse a los contactos de EEUU con Irán, el ministro egipcio de Asuntos Exteriores, Ahmed Abul Gheit, afirmó que hoy, aunque en la región se reconoce que Irán es "un estado importante e influyente, especialmente en el golfo Pérsico", su actuación en el mundo árabe resulta "molesta".