BOMBAY, India.— Mientras el gobierno de India enfrenta cada vez más acusaciones de fallas por los ataques terroristas que mataron a 174 personas y continuaban sacándose cadáveres del elegante hotel Taj Mahal, el funcionario de más rango en materia de seguridad del país renunció ayer.
El ministro del Interior de India, Shivraj Patil, una figura muy impopular en la India debido a una larga serie de ataques en el país, presentó su renuncia al primer ministro Manmohan Singh, quien la aceptó de inmediato, informó la oficina de la Presidencia.
Patil, estaba a cargo de gran parte de los servicios de seguridad interna del país.
La lucha en Bombay entre milicianos islámicos y fuerzas de seguridad dejó un saldo de por lo menos 174 muertos. Concluyó la madrugada del sábado cuando fuerzas de seguridad tomaron el control del famoso hotel Taj Mahal, tras matar a los últimos tres atacantes.
La renuncia de Patil se registra mientras aumentan las críticas sobre la forma en que el gobierno enfrentó los ataques en Bombay, la capital financiera de India.
"Nuestros políticos siguen en sus chanchullos, mientras mueren inocentes", era uno de los titulares de primera plana de ayer del periódico Times of India.
Un día después de concluir el sitio, las autoridades seguían sacando cadáveres del hotel Taj Mahal, donde tres presuntos insurgentes islámicos resistieron hasta el último cartucho. Comandos indios los mataron en medio de tiroteos y explosiones.
Los ataques comenzaron el miércoles por la noche en 10 sitios del distrito comercial de Mumbai. Por lo menos 239 personas fueron heridas.










