NACIONES UNIDAS, (EFE).— El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, instó ayer a todas las partes involucradas en el conflicto en el este de la República Democrática del Congo (RDC) a respetar el cese de las hostilidades para permitir una salida pacífica a la crisis.
La portavoz de la ONU, Marie Okabe, señaló que el secretario general también insta a que las partes aseguren el paso a través de los frentes de combate de la asistencia humanitaria destinada a los civiles damnificados por el conflicto.
Ban dio la bienvenida al anunciado repliegue de las fuerzas del rebelde Congreso Nacional para la Defensa del Pueblo (CNDP) y a la aparente apertura de corredores humanitarios que permitan un "acceso sin dificultades" a la población civil atrapada por la violencia, señaló la portavoz.
En ese contexto, prosiguió Okabe, el secretario general aprecia el trabajo de mediación realizado en los últimos días por su enviado especial, el ex presidente de Nigeria Olusegun Obasanjo.
La ONU quiere aprovechar el cese temporal de los combates en la provincia de Kivu Norte para reforzar las gestiones de Obasanjo para iniciar un proceso de negociación y dar tiempo a robustecer el contingente de la misión de paz de la ONU en el Congo (MONUC).
Francia presentó ayer oficialmente al Consejo de Seguridad de la ONU un proyecto de resolución para aumentar en 2.785 soldados y 300 policías los 17 mil miembros con que la MONUC cuenta en la actualidad.
Fuentes diplomáticas señalaron que el documento podría ser sometido el jueves a votación en el máximo órgano.
El proyecto de resolución condena también "el resurgimiento de la violencia en la región oriental de la República Democrática del Congo y pide a las partes el inmediato alto el fuego".










