Desde el inicio de su movimiento en Los Ángeles, los ‘indignados’ han tenido el apoyo de organizaciones comunitarias. Aurelia Ventura/La Opinión
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Hasta el primer minuto del lunes 28 de noviembre, es el plazo que el alcalde Antonio Villaraigosa dio a los manifestantes que durante 56 días han permanecido en el campamento del movimiento Occupy LA.

El anuncio del inminente desalojo lo hizo Villaraigosa la tarde de este “Viernes Negro” ante el repudio de los “ocupantes” que advirtieron que no se irán.

A las 12:01 a.m. del lunes, agentes del Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD) estarán haciendo cumplir la ordenanza municipal de no pernoctar en los parques públicos.

El jefe Charlie Beck aseguró que darán tiempo a los manifestantes de retirarse con sus pertenencias y que estarán haciendo varias advertencias antes de utilizar la fuerza y realizar arrestos a quienes se resistan al desalojo.