La tapa ha detenido el flujo, pero es únicamente una medida temporal mientras las cuadrillas terminan el pozo de alivio que taponeará el pozo surtidor desde abajo.

El trabajo tuvo que ser interrumpido la semana pasada debido a la tormenta tropical Bonnie, la cual pasó debilitada sin causar ningún daño mayor.

Ahora que se ha quitado el tapón, el pozo de alivio debe ser lubricado antes de dejar caer una cubierta encima y fijarla con cemento. Todo eso deberá estar terminado alrededor del lunes, señaló Allen, aunque advirtió que sólo se trataba de un cálculo.