Según la compañía, el ritmo acelerado de producción y el control riguroso de la calidad de los productos "hacen prácticamente imposible que este tipo de cosas pasen".

De hecho, no ha habido ni una sola ocasión en la que una queja de esta naturaleza ha tenido su origen en la producción, insistió.

Sin embargo, Amy DeNegri no se da por satisfecha con la reacción de Pepsi y quiere que la compañía indemnice a su esposo, para lo que ya están evaluando sus opciones legales.