Manhattan
Activistas y beneficiarios de la asistencia pública criticaron ayer el informe sobre el índice de pobreza revelado por la Oficina del Censo aduciendo que "su optimismo" no refleja la realidad del país.
Según las cifras del Censo, el número de estadounidenses sin seguro médico disminuyó de 47 millones en el 2006 a 45.7 millones en el 2007, el ingreso familiar mostró un aumento leve y aunque el índice de pobreza permaneció estable para la población en general, entre los hispanos el índice de pobres aumentó en tan solo un 1%.
"Estas cifras no tienen sentido, no se de dónde las sacaron. Nosotros como organización tenemos una lucha empujando al sistema para que atienda cada día a más pobres en la ciudad", dijo Zoila Almonte, co directora de la organización Community Voices Heard, con sede en El Barrio.
"Estoy segura que somos muchísimos más los hispanos pobres porque cada vez hay menos programas y recursos gubernamentales para ayudarnos a salir de la pobreza", dijo Ann Váldez, madre de tres y beneficiaria de la asistencia pública desde hace 10 años.
"Si me ofrecieran el entrenamiento correcto y un salario justo podría salir del sistema público para siempre", agregó.
Las cifras de la oficina del Censo mostraron que el número de hispanos sin seguro disminuyo en un 2% en el 2007 en relación con el 2006. El número de niños sin seguro también disminuyó levemente, de 8.1 millones a 8.7 millones.
La Dr. Nancy Nielsen, presidenta de la Asociación Médica Americana dijo en un comunicado de prensa que muchos pacientes no tienen cobertura médica, y que cubrir a todos los Américanos sería un "primer buen paso".
"Abogamos por un cambio en el incentivo de los impuestos para que los americanos de bajos recursos puedan comprar seguros que cubran sus necesidades de salud", dijo.
A nivel local los activistas pidieron ayer expandir los trabajos transitorios pagados, una cobertura total de la vivienda para los beneficiarios de la asistencia pública y expandir la cobertura del seguro de salud público para los neoyorquinos de bajos ingresos.
"Tenemos que preguntarle al alcalde Bloomberg qué está haciendo al respecto y por supuesto exigirle a los candidatos presidenciales que presenten soluciones para nosotros, los pobres del país", dijo Shenia Rudolph, madre de cinco, residente en El Bronx y beneficiaria de la asistencia publica desde hace 8 años.









