MÉXICO, D.F.- Estudiantes de la normal "Isidro Burgos" en Ayotzinpa, Guerrero, regresaron el miércoles a clases con un mal sabor de boca: tres muertos, noventa días sin clases, un director destituido y las mismas demandas en pie más la exigencia de justicia por sus compañeros asesinados a tiros presuntamente por la policía del estado del sur del país.
"No hemos logrado ninguna negociación; sin embargo, ahora la urgencia es que no se pierda el semestre", dijo en entrevista telefónica Emilio Albentoza , uno de los voceros del comité estudiantil. "Los maestros decidieron regresar a clases y aquí vamos, aunque iban a empezar desde este martes y llegaron tarde"
El pasado 7 de noviembre, 60 maestros normalistas iniciaron un paro de labores ante el rechazo de los alumnos de reconocer el nombramiento de Eugenio Hernández como director de la institución asignado por el sindicato.
De acuerdo con la versión de los estudiantes, la propuesta sindical distaba mucho del perfil ideal para encabezar una normal rural: "Nosotros vamos a enseñar a los niños y él quería que nos concentráramos en aprender algoritmos porque es ingeniero y no sabe nada de pedagogía", recordó Albentoza.
El regreso a las aulas sin la presencia de Hernández es por ahora el único logro. El incremento de la matrícula de ingreso de 140 a 170 alumnos y el castigo para los autores intelectuales y materiales que dispararon el 12 de diciembre contra una manifestación de las normalistas está por verse.
"Esperamos una mesa de negociaciones para las nuevas plazas en la normal con las autoridades estatales", dijo Antonio García, otro de los estudiantes normalistas. "También los resultados de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) sobre la muerte de nuestros compañeros que será en marzo".
De acuerdo con los avances de las investigaciones sobre el caso en la CNDH, las balas que acabaron con la vida de Jorge Alexis Ayala y Gabriel Echeverría provenían del sitio donde se encontraban policías ministeriales del estado, pero la escaramuza que se desató en la carretera México- Acapulco no acaba de aclararse.
Sobre quién ordenó la presencia de policías armados estatales y federales para disolver una manifestación es un misterio, a pesar de que han comparecido ante la CNDH el gobernador guerrerense, Ángel Aguirre, y el comisionado general de la Policía Federal, Facundo Rosas.




