TEGUCIGALPA, Honduras.— El presidente de facto de Honduras, Roberto Micheletti, está dispuesto a renunciar a presidir el Gobierno de Unidad Nacional que debe conformarse hoy en virtud del acuerdo suscrito con el gobernante depuesto, Manuel Zelaya, aseguró ayer la Comisión de Verificación internacional del pacto.
"El señor Micheletti dejó claro que está estaría dispuesto a echarse a un lado", dijo en una conferencia de prensa la Secretaria de Trabajo de EEUU, Hilda Solís, miembro de la comisión y quien junto al ex presidente chileno Ricardo Lagos se entrevistó el martes con el presidente de facto.
Por su parte, Lagos señaló que Micheletti "comprende que la constitución e instalación de un Gobierno de Unidad Nacional probablemente se ve fortalecida si él entiende que está en condiciones de hacer una resignación a los cargos que ostenta y contribuir de esta manera a un entendimiento en la sociedad hondureña".
El gobierno de EEUU reiteró ayer que considera que Zelaya debería ser restituido, pero enfatizó que esa decisión corresponde al país y que aceptará lo que las partes acuerden.
"Hemos dejado clara nuestra posición respecto al presidente Zelaya y su restitución. Consideramos que debería ser restituido", dijo el portavoz del Departamento de Estado, Ian Kelly, en respuesta a la carta que envió Zelaya a la jefa de la diplomacia estadounidense, Hillary Clinton, pidiéndole que aclare su postura.
No obstante, recalcó que se trata "ahora de un proceso hondureño" que se inició con el acuerdo alcanzado a finales de la semana pasada.
El representante de Zelaya en la comisión, Jorge Reina, indicó que el mandatario depuesto podría no declarar roto el Acuerdo de Tegucigalpa-San José si no es restituido en el poder hoy, como había amenazado anteriormente.





