SANTIAGO DE CHILE
El gobierno accedió ayer a aumentar los salarios de los empleados públicos en un 10%, pero los más de 400.000 trabajadores prosiguen un paro nacional porque rechazan un incremento escalonado ofrecido por las autoridades.
Por segundo día consecutivo miles de usuarios siguen sin recibir atención médica ni remedios en los consultorios municipales; los enfermos en los hospitales públicos están mal atendidos, los lactantes no obtienen su leche y decenas de operaciones quirúrgicas fueron suspendidas por la huelga.
Los hospitales sólo atienden urgencias con riesgo vital y en otros servicios hay algunos turnos de emergencia.
Además, la basura se acumula en las calles, y en los pasos fronterizos la huelga de funcionarios de aduanas impide el ingreso de camiones.
Los trabajadores exigen un 14,5% y el gobierno empezó ofreciendo un 5%, que luego fue subiendo a un 6,5% y a un 9%, hasta llegar al 10% del martes.
Los trabajadores aspiran a recuperar al menos lo perdido por la inflación, que en un año es de 9,9% y en 10 meses llega a un 8,5%.
El gobierno y la Asociación Nacional de Empleados Públicos (Anef) y la Central Unitaria de Trabajadores (CTC) negociaron hasta la noche del lunes, pero los sindicalistas rechazaron la oferta de un 9% de incremento escalonado.
El ministro de Hacienda, Andrés Velasco, ingresó el martes a la Cámara de Diputados el proyecto de reajuste que sorpresivamente llegó con un punto adicional y para su discusión inmediata, es decir, en seis días debe ser aprobado o rechazo por diputados y senadores.










