México
Empresarios, autoridades, religiosos y académicos del norteño estado de Chihuahua pidieron ayer al presidente de México, Felipe Calderón, tomar "medidas concretas" para enfrentar la ola de violencia que afecta a esa región fronteriza con Estados Unidos.
En un anuncio publicado ayer en un diario mexicano, 63 presidentes municipales (de un total de 67), rectores de cinco universidades, tres obispos, representantes de iglesias evangélicas, y varios integrantes de asociaciones de industriales y empresarios pidieron "dar una respuesta" a la situación "extraordinaria" que atraviesa la región.
"Chihuahua está viviendo momentos de violencia e intranquilidad que han superado cualquier expectativa. Reconocemos que las actividades del crimen organizado han rebasado también cualquier nivel de tolerancia socialmente aceptable", destacó el mensaje.
Según datos extraoficiales, más de 1.000 personas han sido asesinadas en este estado en lo que va de año a consecuencia de las acciones del crimen organizado, cifra que en todo el país aumenta aproximadamente a unas 4.700 muertes.
Apenas el pasado día 13 el periodista Armando Rodríguez, de El Diario de Ciudad Juárez, fue asesinado en esta localidad fronteriza con la estadounidense El Paso cuando salía de su vivienda en un vehículo que fue interceptado por desconocidos que dispararon al menos en cinco ocasiones contra él.
El crimen, que fue condenado por varios sectores, incluida la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), sembró el miedo entre los trabajadores de la prensa.
Por ejemplo, el comunicador Jorge Luis Aguirre, director del diario en línea La Polaka, decidió abandonar Ciudad Juárez y refugiarse en el país vecino por las constantes amenazas de muerte de las que era objeto.
Ciudad Juárez es una de la localidades mexicana que más ha sufrido este año por la violencia de los narcotraficantes.








