A un precio de 400 a 1.000 dólares por tres inyecciones, la vacuna era además una carga extra para los solicitantes de permiso de residencia permanente, que ya pagan más de 1.000 dólares en impuestos al momento de la solicitud. Las empresas de seguros no cubren los gastos médicos requeridos en el proceso por las autoridades de inmigración.