Jeffreys Owen, uno de los administradores del Mall, recibe la carta de manos de los representantes de los trabajadores. Foto: Gloria Medina
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Nueva York—Con pancartas en mano y gritando "Queremos justicia" y "salarios justos", un grupo de manifestantes, oficiales electos y líderes comunitarios exigían a los propietarios del Queens Center Mall—Macerich Company—que les dieran un salario justo a los empleados del centro comercial.

Noé Castillo, un mexicano de 28 años, fue uno de los trabajadores de la tienda de zapatos deportivos Foodco desde el 2002 hasta el 2007. "Ganaba $4.25 la hora, a los 2 años me aumentaron a $4.50. Después de eso me aumentaban .25 centavos cada año. El salario más alto que tuve fue de %5.25", según el testimonio leído por Abraham Juárez, quien agregó que el empleado no pudo asistir personalmente a la manifestación por miedo a retaliación.

Al igual que Castillo, fueron leídas otras historias de trabajadores que dicen haber sido víctimas del abuso laboral en el centro comercial. Después, oficiales electos como los asambleístas Francisco Moya y David Weprin y el representante del sindicato de Detallistas, Mayoristas y Tiendas por Departamentos (RWDSU, por sus siglas en inglés), Jeff Eichler se dirigieron a la oficina de los dueños del centro comercial y le entregaron una carta a Jeffreys Owen, uno de los administradores del Mall.

Después de recibir la carta, Owen no quiso dar ningún comentario a los medios de comunicación presentes, pero la compañía envió un comunicado donde explica que cada tienda es responsable de manejar a sus empleados.

"Es importante recordar que los centros comerciales no toman parte en las decisiones de las tiendas minoristas ya que somos compañías separadas", indicó Rebecca Stenholm, vocera del Queens Center Mall. "Pero esperamos que ellos "minoristas" obedezcan las leyes laborales de la Ciudad y del Estado… si un minorista individual no obedece esas leyes, es su responsabilidad resolver el asunto", añadió.