La tradición de comerse 12 uvas en 1 minuto a la medianoche del 31 de diciembre es una de las más populares entre los hispanos. Foto: Archivo
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Nueva York — Prácticamente la gran mayoría de personas tienen una u otra tradición de fin de año y los hispanos de nuestros barrios no se quedan atrás.

Esperando un mejor inicio de año con más suerte, con viajes, salud y bienestar, cada inmigrante trae hasta la capital del mundo sus tradiciones y los comparten con sus hijos como es el caso de Karla López, una hondureña de 38 años que vive en Yonkers.

"Usualmente nos comemos las doce uvas a las mera 12 de la medianoche y cada quien pide un deseo por cada uva. Dicen que si lo haces antes del minuto se te concede el deseo", dijo López. "También se pone un huevo crudo en una copa de cristal a la mera doce de la medianoche y lo que se figure al siguiente día es lo que se te cumplirá el próximo año", agregó.

Pero lo más importante para López es que "toda la familia se reúne y hasta los niños realizan aquí en la casa las tradiciones que tenemos. Es un gran evento para nosotros", aseveró López.

Al igual que López, la ecuatoriana Bella Franco tiene sus tradiciones que a veces por situaciones diferentes no se pueden realizar.

"La tradición que yo tengo es pasarla en familia, cocinar pavo para la cena como en mi país. También chocolate caliente y pan de pascua", indicó Franco. "Ese año no se que voy a hacer porque mis hijos mayores ya tienen sus familias y tengo que trabajar", agregó con voz serena.

Con mucho más entusiasmo, Angélica Hernández, una peruana que vive en Hempstead, dijo que su tradición es coger las maletas de viaje, poner algunas prendas de ropa y sin importar el clima salir a darle la vuelta a la cuadra.