El Barrio
Pese a que la policía prohibió ayer una protesta de inquilinos del Barrio para exigir que su casera efectúe reparaciones en sus viviendas, los residentes, mayormente mexicanos, se las arreglaron para denunciar.
"Pago mi renta puntual, sólo exigimos lo que pagamos, pero no tenemos agua caliente por casi seis meses, tampoco funciona la refrigeradora y tengo que comprar leche diariamente para mis dos pequeños", dijo ayer Alicia Peralta, inquilina del apartamento 1, del 313 este de la calle 115.
Hace un mes, la niña de tres años de esta madre mexicana resultó herida al caer parte del techo del baño.
Desde entonces, cuando reclama ante la propietaria Maritza Lemoine, por reparaciones más fumigación contra cucarachas y chinches, Peralta recibe como respuesta que le multarán con $200 y que será denunciada de acoso.
"No es justo que estos inquilinos sean víctimas de caseros abusivos que cobran la renta y no dan vivienda digna", dijo ayer Juan Haro, del Movimiento por Justicia del Barrio, que aboga por los inquilinos de los 15 apartamentos del inmueble.
Maite Saavedra, de 29 años, madre de una niña de cinco, actualmente en gestación, quien paga $1,670 de alquiler, es otra de las afectadas.
"El piso del baño está despegado, una ventana del dormitorio y otra de la cocina están rotas, no hay seguridad en la puerta principal y lo hace porque quiere que nos vayamos", dijo Saavedra, frente al 229 este de la 116, dirección del negocio de Lemoine, donde se congregó el grupo.
Lemoine, negó las alegaciones y dijo estar tramitando para que cambien ‘la boila’. "Tienen que esperar hasta que el permiso sea aprobado por Vivienda", dijo asegurando que ya ha enviado plomeros. También agregó que llamaría a la policía para echar a los protestantes por estar interfiriendo con su negocio.
Minutos más tarde llegaron cinco patrulleros de NYPD pidiendo a los inquilinos dejar libre el lugar bajo amenaza de arresto. Cuando Hoy Nueva York le preguntó a un oficial, que no se quiso identificar, sobre el operativo, este dijo no poder responder sobre cualquier llamada de queja recibida de la casera.









