Los hispanos esperan que el cambio en la presidencia traiga consigo reformas migratorias importantes. (FOTO: Archivo)
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Iván Mejía

Los Ángeles, 6 abr (EFE).- Las medidas que propone el presidente Barack Obama para impulsar el crecimiento económico no funcionarán a la perfección si no incluyen la legalización de los trabajadores indocumentados, según coinciden diversos expertos que propugnan la aprobación de una reforma migratoria.

"La débil economía de este país no puede recuperarse al menos que se trate la situación de los 12 millones de indocumentados", dijo a Efe Jorge-Mario Cabrera Valladares, vocero de la Coalición para los Derechos Humanos de los Inmigrantes de Los Ángeles (CHIRLA).

"El 70 por ciento de los indocumentados son parte de la economía formal o informal y el 90 por ciento de lo que ganan generalmente se queda en el país", aseguró.

Durante la campaña presidencial Obama prometió resolver la situación de los trabajadores indocumentados en los primeros cien días de gobierno, pero varios demócratas han reconocido que la reforma migratoria no será posible a corto plazo, debido a que el presidente tiene como prioridad la economía.

Cabrera Valladares sostiene que los indocumentados en EEUU son una pieza clave en la maquinaria productiva del país.

Según un informe del Centro de Políticas Migratorias (IPC, siglas en inglés), los obreros indocumentados constituyen el 5 por ciento de la fuerza laboral en EEUU.

Hasta octubre de 2006 se calculó que los trabajadores indocumentados que declaran impuestos con números de seguro social de otras personas han hecho ingresar 586.000 millones de dólares, sin que a cambio reciban beneficios.

Giovanni Peri, profesor asociado en economía de la universidad de California en Davis, indica que de 1990 a 2004 los salarios de los nacidos en EEUU y que estudiaron secundaria experimentaron hasta un 3,4 por ciento de incremento como producto de la inmigración.