SAN JUAN
Un fallo en el sistema de seguridad que controla el nivel de combustible de los tanques de la refinería de la Caribbean Petroleum Corporation (CAPECO) en Puerto Rico provocó que no se detectara el derrame causante del incendio del pasado 23 de octubre.
El responsable de la investigación de la Junta de Seguridad Química (CSB, por sus siglas en inglés) estadounidense, el ingeniero Jeffrey Wanko, explicó en conferencia de prensa que la noche del incendio uno de los 40 tanques de la refinería se derramó, lo que provocó que el líquido llegará a diferentes áreas de la instalación.
Wanko, después de aclarar que se trata de un informe preliminar, apuntó que el sistema no detectó el derrame del combustible, que fuera del tanque se vaporizó a través de una nube de más de 200 metros de diámetro, que explotó al entrar en contacto con una fuente de energía.
Sabotaje, no
El jefe en la isla de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), Luis Fraticelli, había descartado el pasado 30 de octubre el sabotaje como causa del incendio de la refinería de CAPECO en Cataño, localidad cercana a San Juan.
Fraticelli indicó entonces que para producirse el incendio se tuvo que generar una chispa que fue provocada por una fuente de energía.
Una potente explosión ocurrida en la madrugada del pasado día 23 en los tanques de la refinería de CAPECO provocó un incendio de grandes proporciones que causó heridas a dos personas, sin tenerse que lamentar víctimas.






