Jerusalén
La policía de Egipto reprimió ayer cientos de palestinos que intentaron pasar a la fuerza por el cruce fronterizo de Rafah, reabierto el martes por razones humanitarias para tratar de aliviar la crisis en la franja de Gaza.
La situación se salió de control después de que un grupo de palestinos que por horas esperaron autorización para cruzar la frontera, lanzaron piedras contra los guardias de seguridad e intentaron derrumbar la valla de protección del cruce.
La policía lanzó cañones de agua contra la enardecida multitud concentrada desde la tarde del martes en los alrededores del paso de Rafah, que une la Franja de Gaza con Egipto.







