Washington
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, y el jefe militar del país, Mike Mullen, enfatizaron ayer que la diplomacia es la solución al conflicto con Irán, en un intento de acallar la especulación sobre un posible ataque israelí.
Bush y Mullen no descartaron una acción armada de Estados Unidos contra Irán, como es la política de su país, pero se explayaron en hablar de diplomacia, cooperación y negociaciones.
"Siempre he dicho que todas las opciones están sobre la mesa, pero la primera opción para Estados Unidos es resolver el problema diplomáticamente", afirmó Bush en una rueda de prensa en la rosaleda de la Casa Blanca.
Pocos minutos después, desde el Pentágono el almirante Mullen, que es el jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, fue más específico sobre los peligros de ese tipo de acción militar.
"Prácticamente cualquier paso en esa parte del mundo es un paso de gran riesgo", dijo Mullen, quien se manifestó a favor de continuar la presión económica y diplomática para obligar a que Irán suspenda su programa nuclear.
"Desde el punto de vista estadounidense, abrir un tercer frente ahora mismo generaría una tensión extrema" por el número de tropas actualmente desplegadas en Afganistán e Irak, explicó Mullen.
"Es necesaria más claridad, incluso el diálogo a cierto nivel" con Irán, señaló.
Las declaraciones de calma del presidente Bush y de Mullen llegan cuando se han avivado las especulaciones.







