•El sabio ahorro.— La idea del cochinito de alcancía no es cosa de niños, pues ahorrar todos los días —el cambio que llevas en el bolsillo o la bolsa, el dinero que decides no gastar en algo intrascendente o en una compra automática— puede reportar miles y miles de dólares al cabo de los años, si se sabe invertir ese dinerito. Si al romper la alcancía llena se coloca su contenido en un instrumento de inversión de crecimiento moderado, los sueños financieros pueden convertirse en realidades más rápidamente de lo que se piensa. Por ejemplo, si en vez de gastarte a diario un dólar en una taza de café, lo llevas ya preparado desde tu casa al trabajo, al cabo de 30 años habrás acumulado casi 30 mil dólares, si has colocado ese dinero en una inversión que te pague el 8% de interés. Y si cenas en tu casa una vez más por semana, en lugar de ir a un restaurante donde gastarías 30 dólares —e inviertes ese dinero al 5% de ganancia—, 30 años después tendrás 103 mil 644 dólares de más, un dinero que te vendrá requetebién durante los años de tu retiro.

•Compara precios.— Si necesitas un seguro para tu automóvil, lo primero que debes hacer es comparar precios. Es necesario que el agente que busques no sólo te ofrezca más de una compañía de seguros, sino que también te cotice la póliza de menor precio. Recuerda que los agentes reciben comisiones de acuerdo a sus ventas, y hay algunos que tratarán de ofrecerte la cotización más alta de las que tiene. Es importante que insistas en que te muestre la comparación de diferentes precios de diversas compañías, o que tú mismo vayas a un sitio web que facilite las comparaciones de precio.