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1. Aligera la carga. Mantener un saldo de $1,000 en una cuenta de crédito en la que pagas el 18% de interés te saca del bolsillo $180 al año. Ese es un dinero que puedes hacer trabajar a tu favor de otra forma si te haces el hábito de pagar por completo el saldo de la tarjeta de crédito cada mes. Si ahora tienes un saldo demasiado alto como para liquidarlo con un solo pago, haz casi lo imposible por bajarlo y liquidarlo en un mínimo de tiempo. Aunque este sea un consejo muy obvio, la mayoría cae en la trampa de los altos saldos en tarjetas de crédito en las que el interés es enormemente alto.

2. Negocia la tasa de interés. En vez de pagar el 18% de interés en tu tarjeta de crédito, llama a la entidad que te ha dado la tarjeta y pídele que te reduzca la tasa de interés. Siempre y cuando tengas un buen crédito, las probabilidades de ganar en esta negociación son altas. De hecho, te aconsejamos que fortalezcas tu propuesta haciendo ver que has recibido una oferta de otra tarjeta a un interés más bajo.

3. Transfiere el saldo. Busca y compara otras tarjetas de crédito a las cuales puedas transferir el saldo de la que ahora tienes con una tasa de interés muy alta. Antes de decidir hacer esto, debes estar seguro de lo que la nueva tarjeta ofrece. A veces las promociones ofrecen un 5% de interés como gancho para atraer a nuevos clientes; y ese interés tan atractivo pasa rápidamente al temido 18% luego de los tres primeros meses.

4. Di adiós a las cuotas anuales. Si hay que pagar una cuota anual, tu tarjeta de crédito con una tasa de interés baja no es tan buen negocio como crees. Por ejemplo, si pagas $40 todos los meses para liquidar un saldo de $1,000 en una tarjeta que cobra el 12% de interés, más una cuota anual de $50, estás en una situación similar a la de una tarjeta sin cuota anual y un interés del 18.4%.

5. Disfruta de los incentivos. Tú tienes que comprar comida y gasolina como todo el mundo. Y como muchos, debes buscar la forma de disfrutar de los incentivos que algunas tarjetas de crédito ofrecen en la forma de rewards. Por ejemplo, si cargas las compras de comida y gasolina a una tarjeta que te da un premio en efectivo cada vez que llegas a un monto específico, verás que estas compras te representan un dinero que va a tu bolsillo. Gastos mensuales de comida y gasolina por un total de $600 en una tarjeta que te dé un 2% en efectivo retroactivo representa un ahorro de casi $150 al año.

6. Reduce tu deuda estudiantil. Si tienes deudas de préstamos de estudios que todavía no has consolidado, puedes reducir esas deudas entre un 1% y un 3% pidiéndole al prestamista que te haga un descuento por tu historial de puntualidad para hacer los pagos o por la efectividad de los pagos automáticos retirados religiosamente de tu cuenta de cheques.