Tu cuenta de retiro es uno de tus tesoros más preciados —tu pasaporte hacia un futuro sin aprietos económicos—, y por ello debes tenerla siempre en tu radar financiero para protegerla de cualquier situación negativa. El primer paso para fortalecer tu 401(k) es invertirlo en productos financieros que no presenten un riesgo mayor que el que tu nivel de tolerancia pueda aceptar sin quitarte el sueño.
Puede aplicarse la misma estrategia aconsejable en la época de ciclones: si tu vivienda es sólida, es siempre mejor quedarse guardadito en casa para esperar el fin del huracán, que salir corriendo con tus tarecos a otro sitio donde las tejas no están tan seguras.







