NUEVA YORK.— ¿En efectivo o a crédito? Para más estadounidenses, que ya han alcanzado el máximo en sus tarjetas de crédito o simplemente intentan controlar mejor sus gastos en el difícil momento que atraviesa la economía, cada vez prefieren más el dinero en efectivo.
Minoristas como Wal-Mart Stores Inc., Target Corp. y J.C. Penney Co. demuestran tendencia a alejarse de las tarjetas de crédito a favor del dinero en efectivo o de las tarjetas de débito. Un motivo es que hay menos crédito disponible, ya que los principales emisores de tarjetas de créditos disminuyeron límites de gasto y aumentaron tarifas.
Este cambio termina con el idilio con las tarjetas de crédito que los consumidores mantuvieron durante tanto tiempo, y es uno de los cambios de conducta observados desde la crisis financiera, lo que podría bajar el gasto de los consumidores esta temporada de las fiestas y afectar los hábitos de los compradores durante un tiempo mucho más prolongado.
Particularmente durante las temporadas de fiestas anteriores, los consumidores contaban con varias tarjetas de crédito para obtener la financiación adicional que necesitaban para comprar a gusto los regalos, antes de tener que enfrentarse a las facturas en enero o más tarde.
Pero incluso cuando se recupere la economía y se levanten las restricciones de crédito, los analistas dicen que es probable que los consumidores, afectados por lo que podría ser una profunda y larga recesión, continúen comprando solamente lo que pueden pagar, como lo hicieron sus padres o abuelos después de la Gran Depresión.
"Creo que es una nueva forma de vida", dijo Robert Smith de Loves Park, Ill., que junto a su esposa han estado usando dinero en efectivo y tarjetas de débito para financiar sus gastos, incluyendo las vacaciones, desde que pagaron las deudas de sus tarjetas de crédito en julio. "Me gusta poder saber que pagamos por algo. Odio los pagos mensuales cuando uso una tarjeta de crédito".
Smith, que tiene cuatro hijos de 7 a 13 años y es propietario de una compañía de capacitación motivacional llamada Drive and Grow Rich, dice que su negocio cayó un 20% este año, y como carga con una hipoteca, no quiere caer nuevamente en las deudas.
Si bien las dificultades con el crédito están enseñando a los consumidores a ser más "prudentes en términos financieros", generan sufrimiento tanto pa- ra los consumidores como para las tiendas, señala Curtis Arnold, fundador de Credit- Ratings.com.
Una señal de lo difícil que les resulta a los consumidores obtener crédito —y comprar solamente aquello que pueden pagar en efectivo— es que por primera vez en 17 años, Penney’s ha registrado cambios en el gasto cerca del ciclo de pago en los últimos tres meses.
Eso es algo común para las tiendas de descuentos como Wal-Mart, pero es una rareza para una tienda de mercadería general ubicada en un centro comercial, lo que sugiere que los clientes con ingresos medios de Penney’s también están sintiendo la crisis. Ken Hicks, presidente y director ejecutivo de mercadería de Penney’s, observó que la cadena no había registrado cambios en el gasto cerca del día de pago desde la recesión de 1991.
En Wal-Mart, la volatilidad en el gasto cerca del día de pago – una caída en el gasto en los días previos, seguido de aumentos en el gasto enseguida después del día de pago – se ha vuelto incluso más pronunciada desde septiembre. Tom Schoewe, director ejecutivo financiero informó a que los consumidores ahora no pueden comprar incluso los artículos necesarios pocos días antes a la fecha de pago.
Este tipo de cambio se volvió más dramático el otoño pasado, pero se calmó cuando los compradores recibieron los cheques de reembolso del gobierno durante la primavera.
Eduardo Castro-Wright, presidente y director ejecutivo de la división en EEUU de Wal-Mart, informó el mes pasado a los inversionistas que los pagos de las tarjetas de crédito como porcentaje total de pagos cayeron 7.4% en lo que va del año fiscal actual, que finaliza en enero. Eso representa un gran retroceso en relación con los sólidos índices de crecimiento de dos cifras en las tarjetas de crédito en los últimos tres años, afirmó.
Los ejecutivos de Target informaron a los inversionistas a finales del mes pasado que por primera vez desde 2001-2003 observaban un uso menor de las tarjetas de crédito en sus compradores.
Durante años, los consumidores recurrieron al valor inflado de sus viviendas y usaron las tarjetas de crédito para financiar el gasto. Ahora esas alternativas se están cerrando y están aumentando las pérdidas de puestos de trabajo en la misma cantidad. Hicks afirmó que no había visto un descenso en el uso de tarjetas de crédito en cinco o seis años.