WASHINGTON, D.C.- El costo de vida en EEUU bajó el 1% en octubre como consecuencia del desplome de los precios de los combustibles y de los descuentos con los que los comercios quieren atraer clientes, informó ayer el Departamento de Trabajo.
La mayor caída mensual del índice de precios de consumo (IPC) desde 1947 coincidió con aumentos del desempleo y la continuada erosión de los valores de los bienes inmobiliarios.
El mes pasado los precios de la energía bajaron un 8.6 por ciento, una cifra sin precedentes. Si se excluyen los precios de alimentos y energía, el IPC bajó un 0.1%, la primera deflación subyacente desde 1982.
Ayer el Gobierno estadounidense informó que el índice de precios de productor (IPP) bajó en octubre un 2.8%, una caída sin precedentes en seis décadas empujada mayormente por la reducción de los precios de la energía.
Los analistas que creen que Estados Unidos ha entrado en recesión económica y señalan que una caída prolongada de los precios se sumará a los problemas que encara ya el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, y que deberá manejar desde enero el presidente electo Barack Obama.
La mayoría de los analistas había calculado una baja del 0.8% en el IPC de octubre.
En los últimos 12 meses hasta octubre el IPC ha subido un 3.7%, el menor incremento inter anual desde octubre de 2007.
La inflación subyacente desde octubre del año pasado ha sido del 2.2%.
La disminución de los precios, excluidos los de alimentos y energía, reflejó las caídas en costos de vestimenta, vehículos automotores, pasajes de avión y hoteles. El mes pasado los precios de los vehículos nuevos bajaron un 0.5% y los de la vestimenta cayeron un 1%.










